Luchar contra los elementos

El Málaga sigue vivo gracias a una impresionante remontada, pero se mantiene en descenso.

Domingo 24 de noviembre, La Rosaleda, minuto 64. Gonzalo Villar acaba de hacer el tercero para el Elche poniendo el 1-3 en el marcador, el partido, a todas luces sentenciado, confirmaba una nueva derrota del Málaga y otra jornada de depresión en la capital de la costa del sol. Fue entonces cuando el equipo de Víctor Sánchez del Amo sacó todo el alma que le ha caracterizado esta presente temporada, eso que le ha servido para seguir vivo pese a todas las dificultades deportivas y extradeportivas.

Minuto 79 gol de Sadiku de penalti y dos minutos más tarde Antoñín lograba el empate, justicia en La Rosaleda ya que la victoria parcial del Elche era mucho más abultada de lo que podría decir el rendimiento del equipo alicantino. Pese a la euforia de la gran remontada lograda, jarro de agua fría sobre el Málaga. Da igual cuanto alma y ganas pongan los jugadores, el nivel es este y da la sensación de que lo va a ser toda la temporada. Tiene pinta de que estaremos en abril-mayo y seguiremos viendo al Málaga pelear por no bajar.

Es un mérito de hecho que el equipo esté en la pelea y que mantenga la fe en Víctor pese a las dificultades. La situación económica y social no se diferencia mucho de la del Córdoba la temporada pasada: fichas no inscritas, jugadores en rebeldía, la cantera como único sustento o la figura de un dueño que prometía bastante pero que ha acabado por hundir al club. Es evidente que el Málaga mantiene parte de la estructura de la buena temporada 18/19, pero también es normal verle completar la convocatoria con el máximo número de fichas del B permitidas. Que no es que no estén rindiendo, Antoñín es una de las alegrías del ataque, Hicham va demostrando cosas y Keidi Bare realizó un buen partido contra el Elche. Pero son chavales, y con un equipo tan joven en una categoría tan exigente y veterana, se sufre.

La lucha del Málaga de Víctor no es solo contra los otros 21 equipos de La Liga Smartbank, sino contra los elementos. Los que han provocado la situación económica del club, el cambio de director deportivo a mitad de temporada, las pocas fichas profesionales, las carencias de la plantilla o el malestar interno por las no renovaciones de jugadores clave. Parecería imposible que el Málaga se salvase, pero el trabajo de Víctor hace pensar todo lo contrario. El equipo lucha, pelea contra las adversidades y se mantiene con vida en la clasificación. Quien sabe si veremos un milagrito en Málaga, donde un equipo supo sobreponerse a todos los elementos.

Diego Hernández Pérez

Redactor jefe del Real Betis Balompié en El Diario Deportes Andalucía.

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