Vivir en el alambre

Rubi volvió a evitar otra bala al ganar al Valencia pero su figura sigue cuestionada ¿Hasta cuando?

30 de octubre, minuto 90, gol de Fekir para dar la victoria al Betis frente al Celta de Vigo. Algo menos de un mes después, minuto 93 gol de Canales para vencer al Valencia. Entre un partido y el otro hay tan solo dos encuentros, pero el parón de selecciones y el megáfono del derbi nos hace parecer que fueron hace meses. En ambos partidos se llegaba con un contexto similar, partido complicado en casa donde solo una victoria mantiene a Rubi en el puesto. En ambos se salvó sobre la bocina, en ambos evitó su San Martín.

Ahora bien, la diferencia entre el Real Betis del 30 de octubre frente al del pasado sábado es palpable. Mientras que contra el Celta el partido de los verdiblancos fue horrible y se puede decir que ganaron con una pizca de suerte, el del Valencia es el mejor partido del curso de largo, siendo la victoria por 2-1 claramente corta visto el nivel del equipo. Y es que desde el gol de Fekir, el Betis ha ido claramente en línea ascendente: un serio partido en el Bernabéu donde sufrió pero no en exceso, un derbi mucho más competido de lo esperado hace unas semanas y una victoria de mucho mérito ante un equipo Champions como es el Valencia. El gol de Fekir le servía a Rubi para ganar tiempo y llegar al derbi, la buena actuación el derbi le dio tiempo para preparar bien con dos semanas de entrenamientos el partido del Valencia, el gol de Canales le da de nuevo tiempo y sobretodo evita que el Betis cambie de entrenador. La vida en el alambre, la de un gato que ha demostrado tener más de siete vidas. La pregunta es hasta cuando puede aguantar el Betis en este panorama de llegar a cada fin de semana con el agua al cuello.

Esta es la tónica de todas las semanas del Betis, vivir cuestionando al entrenador y hablando más de posibles sustitutos que de el partido en si. Hablar más de viajes de la directiva a Bilbao que del buen partido de Guardado o del nivel de Álex Moreno. De tweets y respuestas en vez de que a Borja Iglesias ni está ni parece que se le espere. En el Betis se habla de todo menos de fútbol y justo cuando este empieza a dar sus frutos. Una fruta que quizás no llegue madura lo suficientemente rápido para salvar a su entrenador. Ya lo dijo él mismo «Llevo cinco semanas yendo al matadero». Porque la sensación que da con Rubi es que si triunfa perfecto pero que si hay que destituirle el único problema es su finiquito para poder ir a fichar a enero.

Se palpa que Rubi no es la primera opción de los que mandan ahora, no se si del que mandaba antes, pero está claro que esta inestabilidad no ayuda. «¿Que si me gustaría estar más respaldado públicamente? Pues puede ser» decía Rubi en la previa del partido del Valencia. En el fútbol hay que saber leer señales y las que han mandado Rubi y especialmente el Betis esta última semana nos ayudan a ver que la situación interna es delicada. Que esto se calma con victorias está más claro que el agua, pero no siempre se va a ganar. ¿Que pasa si se pierde en Mallorca? ¿Se la vuelve a jugar Rubi contra el Athletic Club? ¿Van a volver a viajar los directivos del Betis al norte de España para tener cerrado al sustituto antes de que se dispute el partido?

La vida en el alambre, tan excitante como peligrosa, tan emocional como inestable. Lo que está claro es que, tarde o temprano, uno se acaba cayendo. En manos de quienes mandan está dejar de jugar a ser funambolistas y empezar a darle la solidez y confianza que parece estar empezando a merecer este proyecto y sobretodo este entrenador.

Diego Hernández Pérez

Redactor jefe del Real Betis Balompié en El Diario Deportes Andalucía.

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