Sevilla FC 2 – 0 Qarabag: El equipo B gana sin brillo

El Sevilla de los suplentes se impone a un Qarabag que está a años luz de poder competir a buen nivel esta clase de partidos

Se iniciaba el encuentro con una floja asistencia de solamente 19.802 espectadores, y con un equipo irreconocible por parte de Lopetegui. Solo Oliver Torres, Gudelj y Carriço pueden entrar en el once de seguridad del vasco. Por lo que respecta al fútbol, en los primeros 45’ no se vio nada por parte de ninguno de los dos conjuntos. Únicamente un disparo de falta directa de Munir en el 40 hizo esforzarse al guardameta suplente. Se llega al término de la primera parte con empate a cero y con un encuentro que más de uno hubiera deseado no ver.

Arrancaba la segunda mitad con una cara diferente a la de la primera parte, el Sevilla se veía mucho más incisivo buscando la meta rival y en apenas cinco minutos tuvo la más clara en lo que iba de partido por mediación de Dabbur, que controlaba dentro del área y al girarse remata en semifallo directamente fuera. Lopetegui ve claramente que al equipo le falta chispa y por eso decide retirar a Rony Lopes e incorporar a Bryan Gil para que aporte magia. No tardó mucho el canterano en demostrar lo que se le pedía. Minuto 62 y Jaime Romero pierde un balón en zona peligrosa, el esférico le cae rebotado a Bryan que sin pensárselo decide golpear con la fortuna de que un defensor desvió el balón para que Begovic no acertara con la trayectoria y se impusiera el 1-0 en el marcador.

Justo tras este gol, Lopetegui introduce un nuevo hombre, Mudo Vázquez sustituía a un Chicharito totalmente desaparecido en el encuentro. Y no tardaba mucho en agotar sus balas el técnico vasco, no corría ni el minuto 70 cuando los hispalenses se quedan sin cambios. El último en entrar fue José Mena sustituyendo a Oliver Torres. Seguía el partido muy frío, solamente se jugaba en terreno del Qarabag, y primero Gudelj con un disparo lejano  y luego Dabbur que no acierta con la pelota tras un gran control, iban a inquietar al exportero del Chelsea, Begovic.

Se relaja en exceso el conjunto de Nervión cuando quedan diez minutos y el Qarabag empieza a disponer de sus ocasiones, primero Míchel desde la larga distancia y después Almeida también desde media distancia probaban a un Bono que se estiraba y veía como esos dos disparos se marchaban rozando el palo. Cuando ya todo el mundo daba el partido por terminado y tras conocer los tres minutos de alargue, Dabbur coge un balón en el pico del área y la pone en la misma escuadra para redimirse del partido que había realizado.

Este gol pone punto y final a un partido que era sobrante por completo dadas las circunstancias de los hispalenses en la fase de grupos.

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