El Granada pierde 2-0 en la Catedral

Lluvia y homenaje al gran Carmelo Cedrún. Los preparativos del partido entre Athletic de Bilbao y Granada CF auguraban una buena tarde para los vascos, y así fue. Poco fútbol y decisiones arbitrarias contrarias a los intereses de los andaluces marcaron la primera mitad. Los leones se agarran a los puestos de cabeza mientras que el Granada se convierte en mortal.

Habían pasado escasos segundos desde que Cordero Vega dio permiso para iniciar los noventa minutos cuando Herrera falló lo imposible de errar tras un balón colgado de Montoro que Simón no atajó en otro incomprensible fallo. El joven portero consiguió tocar a última instancia, lo que provovó el fallo del venezolano en la línea de gol

Quini estuvo a punto de marcar en el minuto nueve tras un disparo raso al borde del área. El esférico se marchó rozando el poste derecho de Simón. Las ocasiones fueron pródigas, al igual que las acciones menos nobles. Raúl García y Domingos Duarte tuvieron algún percance en el que el delantero navarro simuló más de lo que la ética permite.

Raúl García no pudo aprovechar un pase magistral de Yuri, que dejó solo al delantero para que fusilara a Silva, pero el número 22 de los leones golpeó mal el balón, que llegó plácidamente a las manos de Silva. El Athletic se hizo con el mando del partido mediada la primera parte. Pases al espacio y acciones verticales y rápidas comandadas por Williams pusieron en jaque a la zaga granadina, pero los vascos erraron el finiquito de las jugadas.

El partido continuó siendo dominado por los locales, pero el Granada contrarrestó a base de arrojo y actitud, llegando a hilar algunas jugadas largas pero torpemente facturadas. El Bilbao presionó con efectividad la salida de balón de los andaluces y recuperaron el balón en zonas de peligro para los granadistas.

En el minuto 35 Raúl García tendió una trampa aDomingos Duarte, que cayó en ella de la manera más incente y menos apropiada posible para un jugador de Primera Divisón. Duarte empujó a García a modo de recriminación tras un balón colgado en el área visitante. La jugada no había terminado según Cordero Vega. Amarilla y penalti. El propio García erró la pena máxima ante una gran estirada de Silva, pero el meta no estaba colocado en la línea. El colegiado cántabro mandó repetir el penalti, que esta vez sí subió al marcador mientras. Silva se quedó inmóvil, con ambos pies en la línea. Así terminó la primera parte, con un Granada tocado psicológicamente por el resultado y por la justicia impartida por el árbitro.

La segunda manga comenzó con el Granada instalado en el campo rival, tanto con el balón como sin él. El balón parado fue la principal arma para evitar la buena ocupación de espacios de los de Garitano, pero los nazaríes se estrellaron ante uno de los mejores juegos aéreos de la categoría.

Vadillo y Carlos Fernández entraron al terreno de juego por Soldado y Herrera para buscar profundidad, lo que surtió efecto sólo a medias. El equilibrio en el partido fue total en los primeros compases de la segunda parte, repartiéndose ambas elásticas tanto la posesión como el número de acercamientos al área.

Poco fútbol y mucha lucha. Así se puede resumir la parte final del partido. Los bilbaínos son expertos en defender un marcador a favor, e hicieron valer esta cualidad de oro. La renta de sus goles por partido explica la buena posición de los de Garitano en la Liga.

A diez minutos del final Yuri sentenció el choque tras un gran pase de Unai López . El lateral de Zarauz fusiló a bocajarro en un segundo tanto que confirma que la buena racha del Granada terminó hace tiempo. Ahora toca a los pupilos de Diego Martínez recomponerse, sobre todo en la faceta mental.

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