Objetivo: Nuevo Arcangel

Tras la compra del grupo inversor Infinity del Córdoba Club de Fútbol se empiezan a atisbar un nuvo fúturo para la entidad califal y la primera medida de todas es la finalización del estadio Nuevo Arcangel, un proyecto que se ha cifrado en 4o millones de euros aproximadamente.

Según ha podido saber El Diario Deportes los equipos que están trabajando están deliberando cuáles de esas unidades inmobiliarias serían susceptibles de albergar espacios como el famoso, y nunca desarrollado, hotel del estadio. Los últimos intentos siempre han pasado por desarrollar el proyecto hotelero pero en el edificio de Preferencia, mirando a la autovía de Andalucía, con el objetivo de centrarlo en el turismo de negocios, en los profesionales que necesitan de un hotel práctico en su paso por la ciudad. El planeamiento inicial colocó el hotel en la nueva tribuna que quería sustituir a la que se inauguró oficialmente en 1994. El plan siempre ha sido la sustitución total de lo único que queda del anterior Arcángel y aprovechar esos espacios para negocios de carácter lucrativo relacionados y cerrando el rectángulo diseñado por el fallecido arquitecto Antonio González Cordón.

El Nuevo Arcángel no tiene un proyecto global de reforma. El Ayuntamiento encargó uno de carácter básico, sobre dónde se quería llegar, y decidió contratar uno de ejecución por cada una de las fases de la actuación. Eso da la opción, teórica, de adaptar aún las posibilidades. Infinity está buscando las opciones lógicas. Usos hoteleros, comerciales y ocio que complementarían el aforo definitivo de 25.000 espectadores para el que se emprendió la obra y que ahora, en Segunda División B, no constituyen una prioridad objetiva. Los problemas siguen siendo los mismos. Una muy elevada inversión que exige unos retornos también relevantes. Capital, parece ser, hay. Infinity es un vehículo de inversión de la familia real de Baréin que se encuentra de compras en España por medio de su fondo soberano.

El Ayuntamiento de Córdoba lleva años intentando colocarle el estadio a alguien con presupuesto suficiente como para desarrollar las actividades que se señalaron en el planeamiento. Políticamente, nadie podría sostener hoy una inversión como la realizada por Rosa Aguilar.La figura clave se encuentra en el eternamente negociado convenio de cesión, en realidad un derecho de superficie que tendría que salir a concurso a cambio de un canon con remuneración fijada por técnicos municipales y sometido a la libre concurrencia.

Hasta la fecha todos los acuerdos que se han puesto sobre la mesa, fracasaron por la ausencia absoluta de interés de los concesionarios, los sucesivos presidentes del Córdoba, de remunerar al Ayuntamiento. Los últimos intentos ya abordaban trabajos de difusión de la ciudad como canon. En el caso de Infinity, el asunto sería diferente. No se basa en la explotación de lo existente sino en invertir una gran cantidad de dinero a riesgo y ventura a cambio de una explotación empresarial de espacios que podrían tener hueco en el mercado.

Con esto queda un futuro esperanzador para el club, que busca el ascenso a la categoría de plata, y de paz social y económica.

David Niebla

Redactor del Sevilla FC

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