El Sevilla discutirá en los próximos días la continuidad de Gnagnon y Sergio Rico en el club.

Si bien en España se está apurando lo máximo para acabar este curso futbolístico, en otro países ya se ha dado por suspendido. Es el caso de Países Bajos y de Francia, siendo este último caso de especial interés para la planificación deportiva del Sevilla FC. En el país galo se encontraban cedidos dos jugadores del conjunto hispalense, el central Joris Gnagnon y el guardameta Sergio Rico. En un mercado donde la prudencia en el gasto será el gran protagonista, el Sevilla tiene programada una reunión próxima para tratar el futuro de ambos jugadores en el club.

En el caso de Gnagnon, tanto club como Lopetegui verían con buenos ojos darle una segunda oportunidad. Con solo 23 años, Gnagnon ha resurgido en el Stade Rennais, donde los últimos meses venía siendo indiscutible en el que este año ha sido el tercer clasificado de la Ligue 1. Pese a su buen rendimiento en Bretaña, parece que el Rennes no intentará ficharlo en propiedad, seguramente por la crisis económica que provocará la suspensión del fútbol francés. Lopetegui vería con buenos ojos el retorno del francés, ya que contaba con él en pretemporada ante que decidiese salir cedido para ganar minutos y despejar la parcela de centrales. Ahora con la salida de Carriço, Gnagnon tendría la oportunidad de competir por minutos. El gran problema con Gnagnon es y será su peso. No es sorpresa de nadie que el central natural de Bondy tiene problemas con la báscula y parece de que como se cuide durante este parón y en la forma física en la que aparezca en pretemporada será sinónimo de su oportunidad en el Sevilla. Espejo tiene donde mirarse con Diego Carlos, Koundé o Sergi Gómez.

Caso mucho menos esperanzador es el de Sergio Rico. El guardameta sevillano acumula dos cesiones poco exitosas en Fulham y PSG por lo que a sus 26 años su futuro parece lejos de la primera plantilla del Sevilla. Con tan solo un año más de contrato, parece plausible que club y jugador acuerden una salida a la baja para limpiar la ficha del arquero del libro de cuentas hispalense y así apostar por traer algún cedido o portero prometedor que le haga competencia a un Vaclík que se antoja titular indiscutible un año más. Tanto para Rico como para el Sevilla parece que lo mejor es dar carpetazo por completo a su relación, ya que la situación incomoda con la grada no haría sino seguir minando la moral de un futbolista joven y con una buena carrera por delante. Otro opción, poco probable, es que el Sevilla decida quedarse con Rico como guardameta suplente con un rol similar al de Bono por la crisis del coronavirus y hacer un fichaje para la portería ya en el verano de 2021.

Por Diego Hernández Pérez

Coordinador de El Diario Deportes.

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