Los gaditanos dispusieron de un once muy ofensivo que no logró solucionar sus problemas en ataque y da vida a sus rivales directos.

El Cádiz CF vuelve a dejarse puntos por el camino, esta vez un empate a cero contra el Elche en el Martínez Valero que le sirve de poco al cuadro de Cervera. El once estaba plagado de jugadores creativos y ofensivos para dar con la solución de la falta de gol patente en esta vuelta a la competición. El único pivote defensivo fue Yann Bodiger rodeado de los Jurado, Álex Fernández o Perea.

Nada más lejos de la realidad. El Cádiz salió al igual que su rival, sin desorganizarse ni cometer locuras que puedan acarrear una ocasión para el contrario. Unos primeros 30 minutos sosos sin casi ninguna llegada en la que el temor a perder estaba en el aire. Salvi y Nano Mesa marcaron pero se les anularon ambos goles por fuera de juego.

En la segunda parte los entraría Álvaro Giménez por Nano y los cadistas se irían al ataque. En ese momento, Perea tuvo la más clara en el 58 en el que salvó la manopla de Miguel San Román. Pero los gaditanos e ilicitanos volvieron a sus inicios. Sin errores ni fallos. Un juego muy plano. Solo en el 89 Pere Milla contó con una última ocasión con un zurdazo ajustado que se marchó fuera de la portería de Cifuentes.

Concluía el encuentro de dos rivales con miedo que no les servía perder pero tampoco empatar. Ese temor dio lugar a un choque más temeroso que emocionante. El Cádiz sigue sin encontrarse en estos últimos partidos y su puesto en los puestos de ascenso directo peligra más que nunca. Todo dependerá del nivel de Zaragoza y Almería, también irregulraes, y de un Huesca que llega mucho mejor de forma.

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