Los hispalenses tuvieron problemas en la circulación del balón por el centro del campo durante todo el partido teniendo que depender del talento individual para vencer 1-0, donde Ocampos marcó y paró.

El Sevilla FC se lleva una victoria muy sufrida en el Ramón Sánchez Pizjuan ante un Eibar que presentó guerra. Los de Lopetegui tenían la oportunidad de sacar una nueva ventaja a sus perseguidores ya que ninguno de ellos ganó sus encuentros. El once titular salía con Sergi Gómez, que ocupaba el puesto de Koundé sancionado, y Escudero en el carril izquierdo. Fernando y Banega volvían a la titularidad también.

Los rojiblancos se encontraron con una presión asfixiante de los vascos desde el comienzo. La zona de creación del centro del campo era inexistente. Ni Banega ni Óliver Torres conseguían entrelazar una jugada sacada desde atrás con pases y toques. La única salida era pelotas en largo desde la defensa a la zona de ataque. Los centrales de los armeros ganaban casi todos los duelos aéreos. Algunos robos cerca del área sevillana inquietaron a la portería de Vaclik sin mucho más peligro. Solo a balón parado, con Fernando primero, y las subidas de Navas por la derecha consiguieron generar peligro a un Dmitrovic inspirado. Concluía la primera mitad con un posible penalti por mano en la que Mateu Lahoz entendió que estaba pegada al cuerpo del central Burgos.

A la vuelta del partido en la segunda parte todo prosiguió con el mismo guion. Pero en el 56, Jesús Navas recibió una vez más un cambio de juego a su zona y ante su marcador fintó para colocar el baló con mimo sobre el área rival y Lucas Ocampos remató como pudo dentro de las redes azulgranas. Se adelantó así el Sevilla. Pero no conseguía desquitarse de la presión en campo contrario del Eibar. Los de Mendilibar siguieron a un ritmo muy alto y Lopetegui buscó cerrar el partido a la contra. En una de ellas, suso pudo cerrar el choque pero de nuevo el guardameta serbio se lo impidió. Kike García tuvo en sus botas el empate por dos ocasiones, una de ellas se estrelló en el palo. La resistencia de los nervionenses ante la insistencia de los vascos. Casi a punto de concluir el envite, Vaclik se lesiona y sin más cambios Ocampos ocupa la posición de cancerbero. En la última jugada, tras una serie de rebotes, Dmitrovic, que subió a la desesperada, tubo el gol de su equipo pero el extremo argentino paró primero y después Navas sacó bajo palos. El milagro se consumó con tres puntos importantísimos para conseguir la cuarta plaza.

El Sevilla con 60 puntos se asienta como el cuarto de La Liga a seis del Villarreal, siete del Getafe y nueve de la Real Sociedad. El Eibar el decimoséptimo con 35 da esperanzas al Mallorca (29) y Leganés (28) para conseguir la salvación.

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