El conjunto de Lopetegui consiguió aguantar los goles de los italianos y con dos tantos a balón parado se llevó el sexto título del torneo europeo.

El Sevilla FC consiguió su sexto título de Europa League ganando al Inter de Milan por 3-2 en la final celebrada en el Stadion Köln de la ciudad alemana de Colonia. Los rojiblancos remontaron el tanto inicial de Lukaku y el empate de Godín. Banega se despidió de los nervionenses con un último título con el conjunto sevillano.

Lopetegui introdujo un solo cambio en el once de inicio, repetido desde los octavos de final ante la Roma. Bono más que afianzado, siendo el salvador de los hispalenses ante el Manchester United. Jesús Navas en el lateral derecho, pareja de centrales para Jules Koundé y Diego Carlos y lateral izquierdo con Sergio Reguilón. Fernando Reges, Joan Jordán y Éver Banega en el centro del campo. Trío en ataque con Lucas Ocampos y Suso. La punta de ataque la cerraba Luuk de Jong en lugar de En-Nesyri. El marroquí era el único cambio del once del técnico vasco durante las tres eliminatorias anteriores.

El Internazionale de Milan de Antonio Conte repitió formación con un 5-3-2 d inicial. Handanovic en portería. Triple defensa con Bastoni, De Vrij y Diego Godín. Carriles para D’Ambrosio por la derecha y Ashley Young por la izquierda. Gagliardini, Brozovic y Barella en el medio campo. La delantera los indiscutibles Lautaro Martínez y Romelu Lukaku.

La primera parte arrancó de forma muy vibrante. El Sevilla la tuvo después de un rechace de un saque de banda. En esa misma jugada, en el contragolpe, Diego Carlos hizo penalti a Lukaku. El belga adelantó a los italianos en el minuto 4 de partido. Primer golpe del Inter a los sevillanos nada más comenzar el encuentro. Los rojiblancos tomaron el control del balón. Por la banda de Young, Navas centró de forma precisa sobre De Jong que remató en plancha al interior de las redes en el 11. Reacción inmediata de los locales en esta final.

Penalti lanzado por Lukaku, foto de uefa.com

Los nerazzurri protestaron airosamente una pena máxima por mano de Fernando, pero el colegiado mandó seguir. La siguiente acción fue un centro potente que Danilo D’Ambrosio enchufó, pero se marchó muy arriba. Alternancia del control del tempo por parte de ambos equipos. La tensión se palpó en cada choque, acercamiento o interrupción del juego. Brozovic provocó una falta. Banega puso una pelota templada al segundo palo y de nuevo el delantero holandés cabeceó cruzado al otro poste. Segundo tanto sevillista para darle la vuelta al marcador en el 32 de este primer capítulo de la historia.

Luuk de Jong remata en plancha, foto de uefa.com

La siguiente jugada, una falta para el Inter, el medio croata botó el cuero con curva y Godín impactó con fuerza en el juego aéreo. Tablas de nuevo en la finalísima de la Europa League en el 34. Una falta al filo del descanso fue la última ocasión antes del pitido del árbitro. Ocampos remató de cabeza y Handanovic palmeó afuera. La primera mitad concluyó con todo abierto y por definir en los siguientes 45 minutos de este trepidante partido.

La segunda parte comenzó con una llegada de Gagliardini que chutó un rechace desde la frontal y el central brasileño de los rojiblancos cortó providencialmente el disparo. Reguilón, de forma individual, acabó golpeando al lateral de la red en el primer acercamiento de los sevillanos en esta parte. Alternancias en las posesión del cuero por los dos finalistas. El ritmo y el físico bajó considerablemente con pérdidas y parones constantes. Lukaku tuvo un mano a mano con Bono. El norteafricano aguantó perfectamente y sacó con la pierna izquierda el remate.

Diego Carlos remata de chilena, foto de uefa.com

El extremo argentino del Sevilla acabó por los suelos por su lesión en la rodilla. Ocampos dio paso a Munir en el cambio. Diego Carlos se quejó también por molestias musculares. Los médicos vendaron el muslo del zaguero y siguió en el terreno de juego. Otra falta sacada por Banega es repelida por la defensa italiana, Diego Carlos golpeó de chilena el despeje y el delantero belga del Inter metió la pelota en su portería. Golpe de fortuna para los nervionenses en el minuto 73. Koundé la volvió a tener en otra acción a balón parado. Alexis estuvo cerca del empate después de una jugada trastabillada. El central francés sacó bajo la línea esa pelota que rodaba lentamente dentro de los tres palos.

Los milaneses fueron con todo a por el encuentro que se acababa poco a poco. Cada balón despejado de los andaluces era oro para alcanzar el sexto título de campeón. Los sevillistas administraron perfectamente los últimos minutos de la final. El colegiado pitó y el Sevilla se proclamó por sexta vez campeón de la UEFA Europa League. Jesús Navas levantó al cielo de Alemania su tercera copa europea. El sevillismo alarga su leyenda en la competición, siempre sobreponiéndose a todas las adversidades. Un cierre de temporada idílico para un equipo que jugará en la UEFA Champions League el próximo curso.

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