Los granadinos y malagueños firmaron un partido donde primó el trabajo defensivo más que el ofensivo.

Un empate 0-0 entre Granada CF y Málaga CF en la localidad de Marbella parecería que fue un aburrimiento. Nada más lejos de la realidad. Ambos conjuntos disputaron el partido con muchísima competitividad. Las ocasiones fueron escasas y el trabajo defensivo arduo. Sobre todo los granadinos después de su derrota contra el Valladolid donde se mostraron débiles atrás.

Diego Martínez sacó el siguiente once: Aarón; Foulquier, Germán, Vallejo, Carlos Neva; Azeez, Montoro, Luis Milla; Fede Vico, Puertas y Soldado. Un 4-3-3 donde destacó un centro del campo creativo en cuanto a la salida de balón.

Sergio Pellicer apostó por los siguientes jugadores: Gonzalo; Ismael Casas, Quintana, Escassi, Juande, Ale Benítez; Larrubia, Ramón, Benkhemassa, Tete Morente; y Hoyos. Una alineación de 5-4-1 clásico donde el factor de la solidez en defensa y el contragolpe son claves.

Las ocasiones se produjeron en los 30 primeros minutos de la primera parte. Tete Morente tuvo la primera oportunidad. Azeez casi caza un centro de Neva. Pero Roberto Soldado falló la más clara de los 90 minutos de choque con una asistencia al segundo palo. Su remate se marchó al lateral de la red.

Los cambios no mejoraron el ritmo con el que concluyó la primera mitad en la segunda. Poco más que añadir de los restantes 45 minutos. Poco peligro y trabajo atrás. Los dos conjuntos se mostraron débiles en la parcela ofensiva. Poca creatividad y remates deficientes. Una parte del juego que las direcciones deportivas tendrán que mejorar con nuevos fichajes.

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