Fekir desde los once metros y William Carvalho fueron los goleadores.

Segunda victoria consecutiva del Betis de Manuel Pellegrini. Gustándose, superando claramente al rival, este nuevo equipo bético sigue confirmando las buenas sensaciones de la mano del técnico chileno. El rival en esta ocasión fue el Valladolid, que recordemos, había ganado en las dos últimas visitas al Villamarín.

El Betis comenzaba a intentar a hacerse con el balón rápidamente y poco tardo en lograrlo. Poco tardaba en comenzar a pisar área vallisoletana, hasta que en un mal despeje de Óscar Plano, este golpeaba con la mano, y con la ayuda del VAR, el colegiado señalaba pena máxima. Fekir era el encargado de poner por delante a los verdiblancos a los diez minutos de partido.

Por si fuera poco para el equipo de Sergio González, Moyano tenía que retirarse lesionado pocos minutos después, dando paso a Luis Pérez. Los de Pellegrini continuaron apretando a su rival, mostrándose claramente superiores. Y la superioridad se confirmó con un golazo de William Carvalho, que cazaba un balón en la frontal imparable para Roberto. El Betis estaba arrollando en estos primeros veinte minutos.

Los béticos, viéndose superiores, se lo estaban pasando bien ante un rival que no ofrecía respuesta. Con esa superioridad se llegó a la pausa para la hidratación y, tras la reanudación, las fuerzas se igualaron. Pero el Valladolid no era capaz de generar verdadero peligro en la meta de Claudio Bravo. Los hispalenses pudieron hacer el tercero poco antes del descanse en un remate de Guido tras un córner, pero el balón se marchó fuera. Con el 2 a 0, los jugadores se dirigían al túnel de vestuarios para el descanso.

Ante la falta de peligro originada en los primeros 45 minutos, Sergio introdujo más cambios tras el descanso, dando entrada a Weissman y a Kike Pérez. El primero de estos dos marcó al poco de entrar, pero en claro fuera de juego, que el línea señaló inmediatamente. El Betis, a la contra, pudo hacer el tercero, pero el disparo de Joaquín era desviado por Roberto.

El partido, con un ritmo muy alto, comenzó a convertirse en un intercambio de golpes. Orellana probaba a Bravo, que paraba el disparo de su compatriota, y Borja Iglesias replicaba en la siguiente jugada con un tiro cruzado que se iba fuera. En este correcalles que se estaba convirtiendo el partido, Pellegrini, lejos de conformarse, dio entrada a Sanabria y a Juanmi.

Con el paso de los minutos, el Betis comenzó a bajar el ritmo del partido, a encadenar pases, a obligar a los visitantes a correr detrás del balón. Y así, el Valladolid fue poco a poco aceptando el resultado, con un equipo verdiblanco jugando con el tiempo y esperando al pitido final para sumar la segunda victoria consecutiva y mantenerse en las posiciones de cabeza en este inicio de liga.

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