Los nervionenses cayeron ante el campeón de la Champions League peleando hasta el final contra un rival superior y compitiendo hasta el último suspiro.

La Supercopa de Europa se decidió tras 120 minutos de final con la victoria del Bayern de Múnich ante un Sevilla que lo dio todo. El campeón de Europa impuso su ley ante los andaluces que resistieron las oleadas bávaras y teniendo ocasiones para haber ganado el trofeo europeo. El Puskás Aréna acogió la final en la hermosa capital de húngara, Budapest.

Julen Lopetegui apostó por Bono en portería por delante de Vaclik. El marroquí se ganó la confianza del míster en el final de la temporada pasada con paradas salvadoras. Diego Carlos, Jules Koundé y Jesús Navas las caras más vistas en la zaga junto a Sergio Escudero. Acuña llegó hace pocos días y aún necesita rodaje con el cuadro del técnico vasco. Ivan Rakitic volvía a redebutar con el club sevillano con Fernando en el pivote y Joan Jordán. Lucas Ocampos, Suso y Luuk de Jong cerraron el once elegido para esta final.

Hans-Dieter Flick por su parte sacó su equipo titular. Neuer bajo palos con Pavard, Süle, David Alaba y Lucas Hernández en defensa. La suplencia de Alphonso Davies destacó por su enorme nivel demostrado durante todo el curso pasado. Goretzka y Kimmich en la zona de máquinas con Thomas Müller adelantado. Bandas para Leroy Sané y Serge Gnabry. Robert Lewandowski, como no podía ser de otro modo, en la punta de ataque.

El partido comenzó frenético en la presión. Ambos equipos mordieron cuando perdían el balón aprovechando la frescura de los primeros minutos. Cada posesión bávara significaba el descuelgue de casi todos los jugadores del equipo alemán. Los sevillanos a la contra intentaban generar peligro. Navas, a pierna cambiada, la puso templada sobre De Jong que bajó el balón de cabeza para la llegada de Rakitic al área contraria. Alaba trabó con su pierna al croata y el colegiado pitó penalti. Ocampos convirtió a la derecha de Neuer en el minuto 12. Primer golpe de los visitantes en la final.

Los hispalenses mantuvieron una línea defensiva contundente. Koundé salvó un remate franco de Müller dentro del área a pase de Lewandowski. El dominador del cuero fue alemán con el Sevilla buscando jugadas en velocidad a la contra. El repliegue defensivo de los muniqueses y los sevillanos estuvo a la altura de la cita. La superioridad alemana en ataque empezó a notarse. Pavard avisó con un disparo totalmente solo.

El muro defensivo de los blancos se mostró solida en todo momento. Momentos de agobio para los de Lopetegui que sobrevivían con sus armas. El delantero polaco tuvo un mano a mano con Bono. Para suerte de los sevillistas, el cañonero de los contrarios definió de la peor manera posible a las manos del guardameta. De nuevo, el nueve recogió un centro con el exterior de Thomas Müller y la dejó atrás para Goretzka que anotó a placer. Empate en el marcador en el 32 de encuentro. Seguidamente, De Jong marcó después del saque de centro pero se encontraba en claro fuera de juego.

El dominio de los locales prosiguió sin llegar a tener ocasiones claras. El descansó llegó con 1-1 y con todo por decidir en la segunda parte. De más a menos del Bayern de Múnich ante un Sevilla replegado esperando su oportunidad.

La segunda mitad inició con una ocasión. Entre De Jong y los defensas contrarios mandaron la pelota dirección a la portería, pegada al palo. Neuer reaccionó a a tiempo para mandarla a corner. El Bayern contó a partir de ahí con las más claras den envite. Dos goles anulados a Lewandowski y Sané. El Sevilla achicó aguas constantemente, sacando incluso bajo palos. Los nervionenses tomaron algo más el control con la entrada de Óliver Torres y En-Nesyri. Los germanos se repusieron y volvieron a contar con opciones de anotar el segundo.

Los minutos finales fueron una prueba de fuego para el desgaste físico de los sevillistas. Las energías no daban para más. Sin embargo, en una contra, En-Nesyri encontró un mano a mano. La finalización no estuvo a la contra para el esfuerzo de esa jugada y el capitán alemán sacó una mano clave. Los sevillanos lo dieron todo durante los 90 minutos. El arbitro hizo sonar su silbato para dar paso a la prórroga.

De nuevo, el nueve marroquí la tuvo al comienzo del tiempo extra. En posible fuera de juego, pero el balón no entró por mediación del exterior del pie derecho de Neuer y su palo derecho. Kimmich mandó fuera un centro de Müller volviendo a avisar a los de Lopetegui. Finalmente, Javi Martínez metió al fondo de la red de cabeza tras un rechace de un disparo de Alaba. Nada acertado el portero del cuadro sevillano con se despeje.

La segunda mitad de la prórroga se antojaba más difícil aún para un equipo que demostró mucho coraje. Escudero cogió la espalda de la defensa pero dirigió su remate al lateral de la red. A continuación Müller probó una chilena que a punto estuvo de conseguir un nuevo tanto para los suyos. Los bávaros no dieron la puntilla a sus rivales aunque la final concluyó con victoria alemana.

El Sevilla se desfogó durante los 120 minutos de Supercopa con las oportunidades desaprovechadas ante un rival superior. El Bayern acabó siendo justo vencedor de un envite peleado con casta y coraje por los hispalenses.

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