Partido cómodo para los nazaríes, aunque la superioridad no se plasmó en el marcador.

El Granada sigue avanzando en la previa de esta edición de la Europa League tras imponerse al Lokomotive Tbilise por dos a cero. Partido que los de Diego Martínez tuvieron controlado, en el que el resultado acabó quedándose corto para lo visto en el choque. El último escollo en el camino a la fase final será el Malmo noruego.

Poco tardó el Granada en hacerse con el balón y comenzar a controlar el partido. Al contario que en la anterior ronda, los granadinos no se adelantaron en los primeros minutos, por lo que tocaría empezar a cocinar el partido poco a poco. Las primeras ocasiones llegarían a balón parado, pero sin fortuna en ninguna de ellas. Mientras tanto, los georgianos esperaban su oportunidad para salir a la contra.

Ante la imposibilidad de crear ocasiones, los de Diego Martínez bajaron un poco el ritmo y el Lokomotive pudo disfrutar de alguna posesión larga, que no pasó mas allá de algún centro al área que no encontró rematador. Tras unos minutos sin acercarse, Montoro volvía a avisar con un disparo dentro del área, que salía rechazado fuera por un defensa. Poco después, Luis Milla tendría otra buena ocasión que atrapaba Mamardashvili.

Los nazaríes volvían a hacerse con el control del partido tras esos minutos, y los de Georgia se encerraban de nuevo. El siguiente aviso fue de Gonalons, con un disparo lejano que se iba rozando el palo. Las posesiones del Granada, moviendo el balón rápido de lado a lado, cada vez eran más efectivas, encontrando huecos en la defensa georgiana. Justo antes del descanso, Vallejo primero, y Víctor Díaz después, pudieron abrir el marcador, pero el partido se iría al intermedio sin goles.

Y lo que no consiguió el Granada en los primeros 45 minutos, lo hizo en los tres primeros del segundo tiempo. Darwin Machís abría la lata con un golazo desde fuera del área que se colaba en la escuadra. Y el gol sirvió para dar todavía más fuerzas a los andaluces, ante un rival que se iba diluyendo. Por si fuera poco, Gabadze veía la segunda amarilla tras una fea entrada a Machís, condenando a su equipo a jugar media hora con un jugador menos.

Los granadinos seguían asediando, y Diego Martínez refrescaba su ataque dando paso a Alberto Soro y a Jorge Molina. El propio Soro pudo hacer el segundo con un remate de cabeza, pero se marchó fuera. Milla estrelló más tarde un disparo en el palo, y, de nuevo, el gol volvía a hacerse de rogar. Por fortuna, los georgianos no generaban ningún peligro y el Granada manejaba el partido a su antojo.

Con el partido casi dormido y ya en el descuento, con un solo equipo jugando sobre el terreno de juego, un disparo de Carlos Neva se topaba con el guardameta georgiano. Pero, en esta ocasión, el rechace caía muerto a Jorge Molina, que ponía el rechace en el fondo de la red, para cerrar el partido definitivamente y descartar algún posible susto de última hora. El Granada se queda a un paso de pisar la fase final del torneo.

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