Mallorca y Málaga medían sus fuerzas en la jornada 9 de LaLiga SmartBank, con dos equipos que llegaban en buena dinámica y en posición de PlayOffs.

Los primeros minutos del encuentro fueron de tanteo, sin mucha actividad en las áreas, hasta que en el minuto diez llegó el primer zarpazo de los locales. Tras botarse un córner y producirse una serie de azarosos rebotes, el balón llega a Amath Ndiaye, que, habilitado por Josua Mejías (en un error del defensa malaguista), perfora la meta defendida por Juan Soriano y abre la lata.

Tras el primero, el equipo bermellón se hizo con el timón del partido y sometió al Málaga, impidiendo que el conjunto de la Costa del Sol siquiera se acercara al área local. Conforme maduraba la primera mitad, el Málaga intentaba desenvolverse y crear peligro, en un par de ocasiones aisladas, pero no tuvo excesivo trabajo el guardameta del Mallorca, Manolo Reina. El de Villanueva del Trabuco tuvo una primera mitad tranquila.

En una segunda parte donde Pellicer movió ficha en los albores de ésta, con la entrada del sevillano Jozabed, buscando más mordiente arriba, llegó a los pocos minutos el segundo tanto de los locales, en una acción que va a traer cola. Tras una falta servida por Salva Sevilla, el esférico llega a la testa de Raíllo, que hace el segundo. Volvía a funcionar el balón parado para el Mallorca. No obstante, la posición del jugador bermellón es muy muy dudosa, puesto que es por milímetros. No obstante, tras una revisión del VAR, éste verificó el gol. Aunque viendo a la repetición, no está claro que esté en posición legal.

Tras el gol, el partido volvió a la senda del dominio local, con un Málaga incapaz de urdir jugadas y falto de claridad en ataque.

En el minuto 67, los malaguistas recortaron distancias, con la idea de meterse en el partido. El gol llegó de las botas de Caye Quintana, que, tras un rechace, disparó un obús imposible para Manolo Reina, que veía cómo se acababa su racha de imbatibilidad.

Muy poco durarían las esperanzas de los visitantes. Solo cinco minutos después. Cufré, tras una buena acción, prolonga para Dani Rodríguez, y el centrocampista bate a Juan Soriano y sentencia el partido para los los locales. 3-1.

Este Málaga necesita impregnarse de más intensidad, de más contundencia, para poder tener más opciones. Cuando no muestra una versión intensa, constante, se vuelve un equipo fácilmente superable y con pocos visos de conseguir los tres puntos.

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