sevilla krasnodar

El Sevilla remontó al Krasnodar un 0 a 2 inicial. Incluso con un hombre menos, los andaluces se llevaron un partido casi imposible.

Victoria muy importante del Sevilla en Champions League ante el Krasnodar. Aunque fue muy superior, los rusos comenzaron dos goles arriba, uno de falta y otro de penalti. Justo al borde del descanso, y con uno a dos, Navas veía la roja directa, para complicar todo más. Sin embargo, Youseff En-Nesiry se vistió de héroe para dar tres puntos muy importantes en la competición europea.

El Sevilla salió a dominar al Krasnodar. El conjunto ruso ya tenía que empezar a replegar desde los primeros minutos. Y, por su parte, los sevillistas ya tenían las primeras ocasiones en los pies de Escudero y Ocampos. El guion, por el momento, era el esperado. Ahora tocaba afinar la puntería.

El colegiado llegó a señalar un penalti favorable al Sevilla, en una jugada dudosa que ninguno de los protagonistas entendió. Tras la revisión en el VAR, cambió su decisión. Los hispalenses seguían con su asedio, siendo Navas y Jordán los siguientes en intentar abrir la lata. Pero en Champions no perdona nadie. Una falta al borde del área en un acercamiento del Krasnodar, acababa convertido en el primero de los rusos. Suleymanov era el encargado de abrir la lata.

Y es que, de la nada otra vez, Koundé hacía un penalti, que era pitado tras revisión en el VAR. Berg lo transformaba y hacía el segundo en apenas dos minutos. Los jugadores sevillistas estaban desquiciados y el partido se les puso muy cuesta arriba. Ahora tocaba concentrarse de nuevo, quedaba mucho. Poco a poco, volvieron al plan anterior, encerrando a los rusos, pero sin crear grandes ocasiones.

Ante la situación del partido, Lopetegui movió ficha en a la media hora. Koundé, que había hecho la falta y el penalti previos a los goles, y Escudero, salían en el lugar de Acuña y Óscar Rodríguez. Pero los cambios, por el momento, no cambiaban nada. Los andaluces seguían sin encontrar la forma de recortar distancia.

Pero al final, centro tras centro, Jordán encontraba a Rakitic en el primer palo, que con un remate cruzado, marcaba un gol muy importante. Este tanto daba alas a los de Lopetegui, que volvían a verse dentro del partido. Hasta que en la última jugada de esta parte, Navas veía la roja directa por evitar un mano a mano. Quedaba partido, pero la cosa se complicaba más aun.

sevilla krasnodar

La segunda mitad comenzaba con un par de ocasiones de Óscar Rodríguez. El Sevilla ya se volcaba completamente al ataque, arriesgándose a otra contra del conjunto ruso que sentenciara el partido. De Jong y Munir también tenían sus oportunidades. Pero en este equipo, ahora mismo todos están negados de cara a gol.

Munir y Jordán eran los siguientes en salir sustituidos. En su lugar, entraban En-Nesiry y Fernando. La siguiente ocasión fue Rakitic. Rechace que la caía al croata en la fronta, pero que se estrellaba en el larguero. Pero, aun con uno menos, seguían bien plantado en el partido y con las ideas claras. Y, al final, la presión en la salida provocaba un fallo inexplicable de Kaio. Youssef En-Nesiry estaba atento para robar en área contraria y empatar el encuentro.

Aun con la gran cantidad de situaciones desafortunadas que había sufrido el equipo sevillano, ya habían empatado. Y la idea era ir a por el tercero. Y, en una falta lateral, De Jong estrellaba el balón en el palo. Pero En-Nesiry había salido con la capa de superhéroe para cazar el rechace y meter el tercero. El marroquí se estaba desquitando de todos sus errores del pasado. Y habiendo entrado con una situación complicada para su equipo.

Con el Sevilla ya por delante, al conjunto ruso le tocó dar un paso al frente. Pero los de Lopetegui, cuando se tienen que replegar, saben muy bien como hacerlo. El Krasnodar no podía generar ocasiones y ahora le tocaba a los hispalenses amenazar a la contra. Karim Rekik debutaba, sustituyendo a De Jong. Lopetegui pasaba a defensa de tres y ahora tocaba aguantar una victoria que parecía imposible.

En-Nesiry estuvo a punto de sentenciar el partido, con un balón que cazaba en el área pequeña. Pero llegaba muy forzado y el disparo salía fuera. Sin embargo, el Krasnodar, más por empuje y la superioridad numérica que por juego, atosigaba al Sevilla. La defensa sevillista sacaba todos los balones como podía, con un resultado que era oro. Con todos metidos en el área, los de Lopetegui volvían a sonreír. Europa, de momento, es el bálsamo del Sevilla.

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