sevilla valladolid

El Sevilla acabó perdiendo dos puntos en los últimos minutos frente al Valladolid y sigue sin ser capaz de acercarse al top 4

Reparto de puntos entre Sevilla y Valladolid en el Sánchez-Pizjuán. El equipo de Lopetegui, que empezó por delante con un gol de Ocampos de penalti, no sentenció el partido, y acabó encajando el empate casi en el 90, con un golazo de Raúl García Carnero.

El partido comenzaba sin ninguna sorpresa con respecto a lo que se esperaba. Los hispalenses se hicieron con el control del balón y comenzaron el asedio habitual. Iban ganando metros poco a poco, pero moviendo mucho el balón y sin conseguir sorprender al rival. Aun así, Ocampos tuvo una ocasión muy clara, en un mano a mano en el que picó la pelota a Masip, pero su vaselina se estrelló en el larguero.

El Sevilla seguía y seguía metiendo presión a su rival. Aunque, más allá de algún disparo lejano falto de peligro, no había más ocasiones. La parte positiva es que los vallisoletanos no encontraban forma de responder. Sus jugadores más creativos, como Orellana u Óscar Plano estaban siendo anulados por la zaga hispalense.

La insistencia y el asedio acabaron teniendo su recompensa en forma de penalti. Tras una falta, Fede San Emeterio, ex de la cantera sevillista, paraba con la mano un remate de En-Nesiry. Las imágenes no dejaban duda, ya que el jugador del Valladolid saltó con los brazos abiertos. Ocampos fue el encargado de lanzar y convertir en gol el penalti.

A raíz del gol, los rojiblancos mantuvieron el dominio de la posesión. Se estaban mostrando muy superiores al rival, cuyos únicos acercamientos llegaban a balón parado o con algún centro lateral esporádico que atrapaba Bono o despejaba la defensa sin complicaciones. Primeros cuarenta y cinco minutos muy serios del Sevilla, pero en los que, como es habitual, se echó en falta generar más ocasiones claras.

Empezó con un aviso al Sevilla muy claro del Valladolid en la segunda parte. En un centro en el que Bono y Koundé no terminaron de entenderse, el balón quedó muerto en las botas de Marcos André. El brasileño se quedó de espaldas a la portería y sin más opciones que rematar de tacón. Una jugada que acabó con un balón estrellado en el palo por fortuna para los sevillistas.

Más allá de ese empuje inicial de los blanquivioletas, el Sevilla volvió a dormir el partido mediante el uso de la posesión. De hecho, el partido se volvió aburrido. Mucha posesión sevillista pero sin ningún tipo de profundidad. Las ocasiones, de hecho, se podían contar con los dedos de una mano. Por llamarlas ocasiones, porque peligro no había ninguno. Ni Bono ni Masip tenían que intervenir.

El paso de los minutos beneficiaba a los de Lopetegui, que estaban por delante en el marcador. Pero eran incapaces de sentenciar y seguían dejando con vida a los vallisoletanos. La mayor sensación de peligro de estos seguía llegando con el balón parado.

Y casi en el descuento, de un córner, un balón que caía en la frontal, acababa con un golazo de Raúl García Carnero. Zapatazo a la escuadra imparable para Bono. Los cambios de Lopetegui sólo sirvieron para echar al equipo más y más atrás y al final, acabó recibiendo el castigo por no querer sentenciar el partido. Reparto de puntos y el Sevilla vuelve a las andadas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *