empate carranza

Cádiz y Levante empezaron desatando una tormenta goleadora en la primera mitad, luego llegó la calma y firmaron el empate al final en Carranza

El Cádiz y el Levante acabaron con empate a dos en un partido que comenzó con gran intensidad en Carranza. Tres goles en diez minutos y el cuarto, que supuso el empate definitivo, llegó antes de la media hora. A partir de ahí, el ritmo bajó y ambos se acabaron conformando con el reparto de puntos.

Poco tardó el Levante en dar su primer aviso e obligar a Ledesma a intervenir tras un lanzamiento de falta de Clerc. Pero menos tardó el equipo gaditano en no sólo avisar, sino en golpear. Transición rápida, gran contra dirigida por Álex Fernández y Alberto Perea, con muchísima sangre fría, amaga y luego dispara para batir a Aitor Fernández. Comienzo ideal para los de Cervera.

Pero una alegría que se esfumó de inmediato. Despiste defensivo muy grande, De Frutos entra por la banda izquierda del Cádiz, donde habitualmente habría estado Espino. Jairo, el sustituto hoy, demostró porque no es defensa, dejando mucho espacio al jugador levantinista, que puso el balón atrás para que Roger Martí empujará a placer para empatar. Ni diez minutos de partido y ya habíamos visto dos goles en un partido que involucraba al Cádiz. Poco habitual.

Y menos habitual es ver al equipo de Cervera encajar dos goles en apenas dos minutos. Entra Clerc ahora por la otra banda, ganando de nuevo la espalda a la defensa. Y otra vez, pase atrás y Roger, muy sólo, hace su doblete y da la vuelta a un partido que había empezado loco. La cara de Cervera era todo un poema, ya que veía cómo su plan de partido se iba al traste en apenas unos minutos.

Los problemas del Cádiz para llevar la iniciativa volvieron a hacerse evidentes. Y los valencianos estaban muy cómodos por el momento y no tenían problemas para defender su renta. Sin la posibilidad de generar peligro con el balón en juego, tocaba confiar en el balón parado. Y a la primera jugada así que tuvieran, llegó el empate. Córner botado por Álex y Juan Cala se impone por arriba a todos y, con un cabezazo imparable, volvía a igualar el choque.

Cuatro goles en menos de media hora. Festival ofensivo en Carranza. Ambos equipos se habían propuesto hacer de este primer encuentro en Primera uno para el recuerdo. El partido era un ida y vuelta continuo, sin dominio por parte de ninguno de los dos. El Levante había tenido más oportunidades, pero el Cádiz estaba mostrando una gran efectividad de cara a puerta. La posesión, eso sí, era claramente granota. Primera parte entretenida, competido y con goles. Y todo por decidir.

Los de Paco López salieron con un plan claro tras el descanso. Se hicieron con la posesión y empezaron a plantear un partido con un ritmo más lento en el que ellos llevaran la iniciativa y se mantuvieran ordenados atrás. El plan les estaba funcionando, ya que iban llegando al área gaditana y teniendo oportunidades, mientras que el Cádiz tenía que replegarse y defender.

No tenía nada que ver esta segunda mitad con la primera. Un ritmo mucho más lento y un guion que se ajustaba más a lo esperado. El equipo amarillo se había disuelto en esta segunda mitad, en la que ya apenas estaba atacando. El dominio y control del balón del Levante era clara, y aunque pisaban área rival con peligro, no llegaban nunca a finalizar las jugadas.

Con el paso de los minutos y al ver que no había forma de generar peligros, ambos equipos acabaron firmando una tregua y el empate en Carranza era suficiente. Interrupciones, cambios defensivos y pocos riesgos en el tramo final de partido. El punto para cada uno acabó siendo suficiente y los goles se quedaron todos en la primera media hora.

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