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El Sevilla consiguió ampliar su racha de victorias ante el Huesca, pero sufriendo y con un Bono imperial una vez más para dar los tres puntos

En esta Liga no hay partido ni rival fácil. Así lo vivió el Sevilla, que acabó ganando el Huesca por la mínima, 1-0, con solitario gol de Munir. Pero una vez más, el gran héroe del partido fue su compatriota en el otro lado del campo. Bono realizó hasta tres intervenciones salvadoras para dejar los tres puntos en el Sánchez-Pizjuán.

Se hizo rápido con la posesión y el control del partido el Sevilla. Aunque Rafa Mir avisó, intentando sorprender a Bono con un tiro desde más de 40 metros que se fue arriba pero por poco. El ritmo de partido en el inicio era muy lento, con mucha posesión sevillista, pero con pocas cosas que contar. Aunque hoy no estaba en el banquillo, Lopetegui había planteado de nuevo un partido a fuego lento.

El primer tiro de los hispalenses llegó tras una buena combinación entre el Papu y Munir, en la que este último colgó el balón y Óliver Torres remató fuera. Poco después lo probó el propio Papu con un tiro desde fuera del área, que Álvaro Fernández repelió. Empezaba a probarlo el Sevilla, pero sin mucha claridad.

Seguía intentándolo el equipo andaluz, con una carrera de Munir, que acababa finalizando y, de nuevo, paraba el guardameta oscense. Estaba pecando el Sevilla otra vez de practicar un juego muy plano, sin verticalidad ni profundidad. Hasta tal punto que la mejor ocasión fue un mal despeje de Pulido que obligó a Álvaro Fernández a estirarse y desviar a córner. Y el Huesca, por el momento, tampoco conseguía sorprender. Todo ello suponía que al descanso el resultado fuera el mismo que al principio.

Comenzaba la segunda mitad con el mismo guion que la primera mitad. Dominio sevillista, pero sin muchas ocasiones y el Huesca esperando. Aunque por momento, los aragoneses se hacían con la posesión. Pero al final, la calidad de los hispalenses acabó haciendo acto de presencia, con un centro de Óliver que remataba Munir muy arriba para abrir el marcador, como hizo hace una semana ante el Getafe.

Tras el gol, el equipo hoy dirigido por Fernando Sanz, comenzó a tratar de dormir el partido. Otra vez, había pocas ocasiones, no muy claras, la mayoría de ellas eran disparos lejanos. Bueno para el Sevilla, pero que debía ir a rematar el partido y evitar sustos como en el pasado. Y como en todos los partidos, tuvo que aparecer Bono, con una intervención casi milagrosa a un remate de Rafa Mir, salvando un gol cantado.

Dio un paso adelante el equipo de Pacheta, que tenía que intentar rescatar un punto. Y los cambios en el Sevilla, en lugar de dar la sensación de querer buscar el segundo, eran buscando más fuerza en defensa. Hasta cuatro centrales se juntaron atrás, con la incorporación de Koundé para jugar en el lateral derecho. La historia que se vivió ante el Valladolid podía repetirse.

El protagonista del tramo final iba a ser Bono. Por fortuna para los andaluces, por sus intervenciones de mérito. Una doble parada casi imposible fue la clave para conseguir otra portería a cero, otra victoria y seguir afianzándose en zona Champions. Le costó, pero el Sevilla ganó al Huesca. Y el Dortmund ya asoma en el horizonte.

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