el cordoba tremon no acuerdo

El Córdoba y el grupo Tremón no se entienden por el uso de la Ciudad Deportiva. La inmobiliaria reclama su pertenencia y un alquiler por esas instalaciones deportivas. Javier González Calvo explicó a la salida de los juzgados la situación de las negociaciones entre ambas partes.

El Córdoba CF y el grupo Tremón no se entienden en las negociaciones por el uso del equipo de la actual Ciudad Deportiva. Los administradores del club y la inmobiliaria llevan mucho tiempo tratando un pacto para solventar este asunto. Sin embargo, las dos posiciones chocan entre sí a la hora de cerrar cualquier tipo de acuerdo. Cada una defiende sus intereses ante el juez del caso, aunque hay iniciativa por los dos lados de llegar a un entendimiento pacífico.

Javier González Calvo declaró a la salida del juzgado sobre la situación actual de las negociaciones. El consejero delegado de la entidad explicó que la empresa defiende que los terrenos le pertenecen por derecho propio. La Unión Futbolística Cordobesa (UFC) se hizo con la Unidad Productiva del club. La nueva cúpula entendió que dentro del paquete entraba la propiedad de las instalaciones. Por ello, las diferentes plantillas del cuadro califal han entrenado allí todo ese tiempo.

Los directivos quieren seguir por esta vía de negociación y pretenden pagar una cifra de alquiler que reclama la sociedad. De hecho, Calvo declaró que volverá a verse con el grupo inmobiliario esta misma semana otra vez. El principal problema se encuentra en las cantidades de dicho alquiler. El Córdoba y Tremón no se entienden en ese aspecto. Así, los reclamantes piden en torno a 500.000 euros al año por el uso de los terrenos por parte de los blanquiverdes.

Aun así, el consejero destacó haber tasado el valor de la Ciudad Deportiva con ayuda de un arquitecto. La cantidad final sale a unos 60.000 euros, muy alejada de la cifra que pide la otra parte. Además, dichas parcelas son ilegales y el Ayuntamiento debe validarlas. Pese a todo, los cordobeses ofrecen más dinero del valor real de todo el conjunto.

UFC se siente respaldada por la justicia, aunque si fallasen a favor de Tremón, Calvo pidió una prórroga de 6 meses para buscar otras zonas donde poder entrenar.

El administrador tuvo también tiempo para mostrar su preocupación por el proyecto deportivo. Los continuos tropiezos y las malas sensaciones han puesto en alerta a los directivos. Pablo Alfaro tiene el respaldo de los propietarios actuales, aunque cualquier final de temporada catastrófico podría acabar con su puesto en el equipo andaluz.

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