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El Huesca consiguió la victoria ante un Granada muy diferente al de la Europa League, que no fue mejor en ningún tramo al rival

Una cara completamente diferente. El Huesca se impuso al Granada, por 3-2, aumentando la mala racha en Liga de los nazaríes a seis partidos consecutivos sin ganar. Por el Granada, marcaron Domingos Quina y Alberto Soro. Escriche, Pulido y Foulquier, en propia meta, hicieron los tanto de los aragoneses.

El Huesca quiso ejercer, siendo el equipo local, como el equipo que controlase la posesión. Pero los nazaríes no estaban dispuestos a darles facilidades, presionando muy arriba la salida de balón. Tras un par de acercamientos de ambos, los granadinos, en su primera llegada seria, se adelantó. El autor fue Domingos Quina, que tras recibir el balón por la izquierda, se internó hacia el área y sacó un gran disparo. Se estrenaba como goleador del Granada.

Seguía habiendo mucha dinamismo en el juego, con alternancias y donde ocurrían cosas continuamente. El equipo oscense se encontró con un penalti de Rui Silva, que en una mala salida, golpeó en la cara Escriche. Al lanzamiento fue Rafa Mir, pero el pichichi del Huesca estrelló el balón en el palo. Se había salvado el Granada.

Pero los aragoneses no se hundieron y seguían apretando en busca del empate. Los rojiblancos presionaban arriba para seguir incomodando, pero los locales cada vez llegaban más y más. Y encontraron el premio. Remate de Ferreiro que sale rechazado, le cae a Escriche y este pone el empate. Lo estaban buscando, lo estaban mereciendo y, tras el gol, fueron a por más.

El asedio aragonés no paró. Y consiguieron dar la vuelta al partido a balón parado. Córner que peinó Mikel Rico en el primer palo para que Jorge Pulido apareciera en el segundo, adelantándose al zaga nazarí. Y el impulso continuaba, Diego Martínez ya pedía el descanso pero, en esos pocos minutos hasta que llegó, el Huesca aumentó distancias. Centro al área tras otro córner y Foulquier, con el pecho, marca gol en su propia portería.

El Huesca, tras el descanso, salió igual de ambicioso. Teniendo el balón, buscando centros al área y aumentar todavía más la distancia. Probablemente todavía estaba en el recuerdo como se les escapo la victoria en Los Cármenes cuando tenían este mismo marcador en los últimos minutos y, esta vez, no querían repetir los mismos errores.

Sin embargo, el Granada no se quería rendir. Y la entrada de Darwin Machís había dado otro aire al equipo. El propio venezolano puso un centro, que era medio gol, al área que remató Alberto Soro entrando con todo. Recortaba distancias el equipo andaluz y volvía a verse dentro del partido. Con mucho tiempo por delante.

El equipo de Pacheta no se puso nervioso y siguió jugando igual. Atacando, buscando más goles. Y el Granada, aunque lo intentaba, no veía la manera de volver a hacer peligro y poner el empate en el marcador. Los minutos pasaban, había ida y vuelta continúo. Pero ninguna ocasión clara, en ninguna portería.

Ya en el tramo final, si el cuadro nazarí ya lo tenía complicado, se volvió casi imposible cuando se quedó con diez. Germán Sánchez veía una roja muy rigurosa. Con uno más, los oscenses ya podían controlar con más comodidad. Y esta vez, el Huesca no se dejó empatar por el Granada y se llevó los tres puntos.

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