granada molde

Un buen Granada, que fue capaz de sufrir cuando tocó y aprovechó sus opciones, ganó al Molde y afrontar con ventaja el partido de vuelta

Este equipo en Europa no cae. Es prácticamente imposible tumbarlo, lo puedes herir, pero nunca muere. El Granada se impuso al Molde por 2-0, aprovechando sus opciones y sufriendo cuando los noruegos eran superiores. Jorge Molina y Roberto Soldado fueron los autores de los tantos nazaríes.

Entró con buen pie el Granada al equipo. Dos ocasiones muy buenas para adelantarse tuvo en los primeros diez minutos, primer Kenedy, con un disparo cruzado, y luego Nehuén, con un cabezazo en boca de gol que no encontró portería. Estaba siendo claramente mejor el equipo andaluz, pero los noruegos, a la contra, ya consiguieron inquietar a Rui Silva en alguna oportunidad.

Los nazaríes siguieron creciendo en el partido, pero sin encontrar puerta. Hasta que un error en defensa, en un balón lanzado por Rui Silva, lo caza Jorge Molina. Un jugador veterano, que está teniendo que jugar últimamente más debido a las bajas. Y que sigue a un nivel muy alto y lo está demostrando. Porque en el mano a mano ante Linde, no perdonaba y adelantaba a un Granada que lo estaba mereciendo. Estalló la alegría en el banquillo granadinista.

Siguió siendo mejor el cuadro rqijoblanco, aunque, de nuevo, le costaba encontrar portería. Incluso, con el paso de los minutos, conforme se acercaba el descanso, el conjunto noruego iba mejorando y ganando terreno. Hasta el punto de que los últimos minutos de esta primera mitad se acabó con el balón merodeando el área local y con algunas ocasiones, que incluso obligaron a Rui Silva a intervenir.

A la segunda mitad, volvía a salir algo mejor el Molde. Volvía a jugarse la mayoría del tiempo en campo de los granadinos, pero sin ocasiones claras. Los noruegos iban creando sus jugadas poco a poco, tocando y sin arriesgar, hasta encontrar el espacio por el que atacar. Y el Granada iba retrocediendo cada vez más metros, acumulando muchos hombres atrás. Tuvo Antonio Puertas la oportunidad del segundo en una contra, pero el balón se estrelló en un zaguero.

En esa jugada de Puertas, en el inicio, Ellingsen, centrocampista del Molde, vio una amarilla por una entrada a Eteki. Y tres minutos después, en otra entrada a destiempo sobre el propio Puertas, vio la segunda. Se quedaba el cuadro nórdico con uno menos cuando mejor estaba en el partido. Podía respirar el Granada, que podía estirarse de nuevo. Lo aprovechó. En esta ocasión, el otro delantero que había hoy, Roberto Soldado. Ya había tenido alguna el valenciano antes y, a la tercera, fue la vencida. Gol y paso de gigante en la posible clasificación.

Tuvo Kenedy en su cabeza el tercero, pero se encontró con el guardameta del Molde, que sacó una gran mano a su remate. Pero el partido ya estaba bajo control y el resultado, para la vuelta, era perfecto. Dos goles de ventaja y sin haber encajado. Compitió, sufrió cuando le tocó y el Granada da un paso de gigante ante el Molde. Los cuartos de final, un poco más cerca.

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