El Real Jaén sigue firmando jugadores. Pese a la inestabilidad que rodea a la entidad el buen trabajo de Juan Arsenal sirve para dotar a la plantilla de una pizca de normalidad. 14 futbolistas conforman un plantel al que todavía le faltan piezas importantes. Ayer el club confirmó el aterrizaje del central Javier Juliá (procedente del Atlético Antoniano)y del lateral zurdo Román Rodríguez (sub 23 y ex del filial de La Nucía).

Por otro lado, los aficionados del conjunto blanco siguen mostrando su disconformidad con la esperpéntica gestión de Andrés Rodríguez. El último ha sido Luichi Peláez, con una carta abierta al actual máximo accionista del Real Jaén. En ella realiza un recorrido de los años de Tomás Membrado y Andrés Rodríguez al frente de la nave blanca.

El que fuera entrenador del Fuensanta y actual técnico del juvenil de División de Honor del Atlético Jaén subraya la pasión del jefe de la tribu blanca «por hacerse el mártir. Un incomprendido que no entiendo por qué cada vez ha ido teniendo menos apoyos». Ypor eso le expone «algunos de los muchos ejemplos que en estos larguísimos y durísimos años para la sufrida afición se han cometido».En primer lugar, Membrado y Rodríguez «llegaron a la entidad cuando todavía estaba en Segunda B. En una situación complicada, pero lugar de hacer todo lo posible por salvarla se tomó la decisión de finalizar el año con jugadores de la cantera y el equipo terminó descendiendo a Segunda División B».

El primer proyecto se puso en manos de David Valenciano y Fernando Campos. Pero la cordura de un proyecto con ADNjienense y acorde a las posibilidades económicas de la entidad duró muy poco. Se buscó «profesionalizar el club»y llegó Salva Ballesta con un nuevo equipo de trabajo.

Ahí empezó un baile de «idas y venidas de jugadores» que se repitió en los siguientes cursos. Pero no sería el último giro de guión de Membrado y Rodríguez. «A cuatro puntos del play off las desavenencias con la idea de trabajo provoca las salidas de Ballesta y Rubén Andrés». Además se toma la decisión de prescindir de Jonathan Rivera «porque su dorsal era el 6, número del demonio».Llega García Tébar quien, con todo en contra, logra meter al equipo en puestos de un play off donde el Real Jaén se estrella «ante un Socuéllamos mejor estructurado y con mucha más calma interior».

En la siguiente temporada se le da el timón a Germán Crespo. Con todo, «vuelven las decisiones extrañas como las salidas de Higinio Vilches, Migue Montes y Fragoso, aunque al final Dani Fragoso volvió a la plantilla». El equipo firma una campaña plagada de registros históricos, acaba primero pero naufraga primero con el Ferrol y después con el Algeciras. Crespo es despedido, pese a que tenía firmado otro año, y se contrata a Alberto González.

Ese verano Tomás Membrado abandona el proyecto y, con dimisión simulada y fugaz de Andrés Rodríguez, acaba cediéndole el principal paquete accionarial a Rodríguez. El origen de la mayoría de problemas que arrastra la mala-malísima salud de hierro del club en la actualidad.Alberto González confecciona otro proyecto «competitivo». Que vuelve «a romperse a mitad de temporada. Se despide a Miguel Martín, Fran Hernández y Vela Rodríguez». Oficialmente porque cobran demasiado.González «terminó dando la espantada, lógico al ver lo que había en el club». Ytras un más que discutible ERE el equipo, con Jaime Pérez al mando, acaba jugando el play off. Elimina al Linares Deportivo en el primer envite, pero se queda a las puertas del ascenso pese a empatar con el Ejido en inferioridad numérica.

La afición ya estaba muy quemada y en el siguiente curso solamente «700 abonados apuestan por el proyecto. Dimite Pérez y regresa Pajares. Se vive el famoso encuentro en el que no se pudieron alinear a varios jugadores titulares por un supuesto error administrativo y Rodríguez acaba despidiendo a su equipo de trabajo (liderado por José Antonio Presa ‘Puskas’)».Al final llegó Juan Arsenal para acabar salvando los muebles porque al Real Jaén se le había puesto cara de descenso. Vuelta a los impagos y a un verano plagado de decisiones esperpénticas:triunvirato, teatro de cesión de acciones a Juan Manuel Reyes ‘Samu’ y decisión de seguir solo, al frente, sin un Consejo de Administración. Ylo que quede por ver y sufrir el aficionado blanco.

Por David Niebla

Nacido en Sevilla, llevaba toda mi vida soñando con ser Periodista, ahora que puedo decir con orgullo que lo soy, trabajo cada día para ser el mejor de todos. Coordinador de "El Diario Deportes" y Presentador en Onda Corazón Radio Televisión

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