rayo granada

El Rayo Vallecano pasó por encima del Granada y le goleó por 4-0, por lo que el conjunto nazarí se va al parón con tan sólo dos puntos

No hubo partido en Vallecas. El Rayo Vallecano, que no había marcado en las dos primeras jornadas, se desquitó y goleó al Granada por 4-0. Los nazaríes fueron superados en todo momento y en todos los aspectos, y se van al parón liguero sin conocer la victoria y con sólo dos puntos.

El Rayo salió con la clara intención de hacer un buen papel ante los suyos y no pudo hacerlo de mejor manera. Balón largo, se posiciona Álvaro para disparar y el tiro lo desvía lo justo Víctor Díaz para que Aarón no pueda alcanzar la pelota y acabé en el fondo de la red. Y aunque lo intentaba el Granada, habían salido con un punto de intensidad por encima los locales, que finalizaban jugadas y tuvieron oportunidades para hacer el segundo.

Y conforme pasaban los minutos, la situación de los nazaríes no mejoraba. El Rayo se encontraba cómodo y estaba siendo mejor. No era capaz de hacer el segundo, pero un doble error de Domingos Duarte, primero con una pérdida en campo propio y luego haciendo penalti, le dio la oportunidad. Lanzó Óscar Trejo y lo convirtió, aumentando la renta de los vallecanos con merecimiento. Y es que pasaban los minutos, el Granada no reaccionaba y, otro error en la salida, desembocó en el tercer gol del Rayo, en esta ocasión de Nteka. Partido casi senteciado al descaso. Y con justicia.

Tras el descanso, los madrileños salieron como en la primera mitad, siendo mejores. Aun así, la primera clara de la segunda parte fue del Granada, con un tiro de Luis Suárez que Dimitrievski era capaz de desviar y enviar al larguero. Era su primera ocasión en todo el partido. Y un espejismo. Porque el Rayo volvió a hacerse con el dominio, a llegar a la portería rival y acabó haciendo el cuarto. Esta vez, el goleador fue Santi Comesaña. Sin señales de vida del Granada.

Ya con un resultado tan abultado, al fin, mejoró el juego de los granadinos, siendo capaces de llegar con frecuencia al área rival. Pero claro, el Rayo ya había bajado alguna marcha teniendo el partido más que resuelto. Y los nazaríes tuvieron ocasiones bastante claras pero, definitivamente, no era el día del Granada. Hasta el pitido final, con un nivel de intensidad mucho más bajo, poco más ocurrió. Se va a este primer parón liguero el Granada sin haber ganado todavía. Y sumando sólo dos puntos que le mandan a la decimoséptima plaza. Lo mejor para ellos, que esto acaba de empezar.

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