betis celtic

El Betis se llevó un partido lleno de goles y en el que tuvo que remontar un 0-2 al Celtic y se estrena con victoria en la Europa League

Los aficionados del Villamarín habrían preferido un estreno más cómodo y menos sufrido, pero una victoria es una victoria. El Betis se impuso al Celtic por 4-3 y comienza ganando en la Europa League. Los escoceses se pusieron 0-2 arriba, los verdiblancos le dieron la vuelta y llegaron a ganar por 4-2. En los últimos minutos, el cuadro británico recortó distancias, pero la victoria se quedó en Sevilla.

No fue el comienzo deseado por los verdiblancos, que veían como los escoceses tenían más posesión en los primeros minutos. Estaban teniendo problemas para crear con el balón y además el Celtic se acercaba con relativa facilidad al área rival. Salían los visitantes a la contra en cuanto podían y en una de ellas, Ajeti los adelantaba. El gol fue anulado primero por una mano del suizo, pero tras unos minutos de revisión del VAR, el árbitro cambió su decisión y validó el gol.

Intentaría reaccionar el Betis, primero con un disparo de Fekir, que paraba fácil Joe Hart, y luego un cabezazo de Guardado, al que el portero inglés respondía con una gran intervención. Luego, de nuevo Fekir, probó a Hart, que volvió a repeler el balón. Pero el problema seguía siendo el mismo. Y es que los repliegues eran muy lentos, y los británicos también tenían ocasiones.

Y las contras. Los contraataque estaban matando al Betis, porque en el otro de ellos, Ajeti pisaba área, Claudio Bravo salía un poco tarde y derribaba al delantero. El árbitro señalaba la pena máxima, aunque muy rigurosa, pero al existir un mínimo contacto, no había posibilidad de revisión. Juranovic era el lanzador y el autor del segundo gol del partido para los escoceses.

El ritmo no bajaba y las ocasiones llegaban de un lado y de otro. Primero con un disparo de Miranda al palo. Luego, un mano a mano de Jota que Claudio Bravo era capaz de parar. Y después, el lateral bético no perdonaba y recortaba distancias en el marcador. Todo esto había pasado en apenas media hora de juego. Y quedaba más todavía. Balón largo perfecto al Panda, que gana la espalda a la defensa y cede el balón para que Juanmi, a placer, ponga el empate. Locura en el Villamarín. Los últimos minutos de la primera mitad fueron por fin de más relajación, sin muchas ocasiones, pero con dominio bético. Ambos se preparaban para el segundo asalto.

Y del descanso salió mejor el Betis. No sólo mejor, salió a arrollar. Porque en apenas cinco minutos, Borja Iglesias hacía el tercero tras un centro de Canales, y poco después, Juanmi lograba el cuarto. Estaba el Celtic siendo completamente superado, y aun así, casi da el susto con un gol de Ajeti, que fue anulado al instante por fuera de juego. A raíz de esa oportunidad, los de Glaswow fueron recuperándose, teniendo incluso otra ocasión muy clara en la que el balón se estrellaba en el palo.

Una vez pasado ese susto, el Betis sabía lo que tocaba. Controlar el balón, dormir el partido y asegurar los tres puntos. Y así fue, ante un Celtic ya completamente agotado y sin apenas energías para sorprender, no inquietaba en ningún momento a los de Pellegrini. El peligro iba a llegar si se concedían facilidades. Y así fue, con una falta lateral evitable a favor del Celtic, que Ralston remataba y ponía el 4-3 y los nervios por las nubes en el Villamarín. Por fortuna para los hispalenses, las fuerzas de los jugadores del Celtic no le daban para siquiera encerrar al Betis. Y los verdiblancos triunfaban en la locura del estreno europeo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *