Durante la tarde de ayer tuvo lugar uno de los encuentros más llamativos de esta competición entre dos equipos que se encuentran en la parte alta de la tabla y que comparten el mismo objetivo, conseguir ascender hasta la máxima categoría del fútbol español. El combinado andaluz, actual líder de la tabla, visitaba Ipurua, que siempre se viste de gala para encuentros de esta calibre.

El choque comenzó muy activo en ambos bandos. Mientras el Eibar acechaba la portería de los blanquirrojos arropados con el calor de su afición, el Almería buscaba pegar un golpe sobre la mesa que le alejase del conjunto guipuzcoano en cuanto a puntos se refiere. La primera clara del partido la tuvo Stoichkov, que con un gras disparo del atacante andaluz, ponía en apuros por primera vez a Fernando, que solventó la situación con mucha seguridad.

Con muchos intentos pero con pocas ocasiones claras, los minutos iban avanzando en Ipurua y el marcador seguía reflejando el empate que se veía sobre el césped. Sin embargo, en torno al minuto 39, de nuevo Stoichkov, se sacó de la manga un disparo desde la larga distancia al que el guardameta del cuadro almeriense no fue capaz de llegar, rompiendo de esta manera el hielo en el fortín vasco y poniendo el 1-0 en el electrónico. Con pocas ocasiones tras el tanto, el colegiado decretó el final del primer tiempo en el municipal de Ipurua.

El segundo tiempo cogió la misma tónica al principio, aunque el conjunto local comenzó más tranquilo debido a la ventaja que tenía tras el gol del delantero gaditano en la primera mitad. El Almería salió más valiente, sabedor de que tenía que anotar al menos un gol para rascar algún punto en su visita al País Vasco. Pocos minutos después de arrancar la segunda parte, De la Hoz tuvo una muy clara que tuvo que atajar Sergio Álvarez bajo los palos.

El Eibar, conforme los minutos avanzaban, se fue olvidando del ataque y se centró en aguantar el resultado hasta el pitido final. Por su parte, los almerienses, desesperados ante la pérdida de tiempo del rival durante la segunda mitad, buscaban el empate en uno de los estadios más complicados de la categoría, pero se encontraban con el muro que tenía puesto José Luis Mendilibar sobre el césped. Aunque lo intentó hasta el final, el Almería no fue capaz de sacar un resultado positivo de Ipurua, y se marcha a casa de manos vacías.

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