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El Granada sigue sin encontrar el buen juego y los resultados y empató ante el Getafe con un gol de Jorge Molina en la última jugada

Punto salvado in extremos. Pero sigue sin ser lo que necesita este equipo. El Granada rescató un empate ante el Getafe casi en la última jugada del partido. Los nazaríes, que tuvieron la posesión, no lograron hacer apenas ocasiones de peligro e incluso desaprovechó un penalti en la segunda mitad.

Ninguno de los dos equipos era capaz de hacerse con el control del partido. De hecho, el juego era muy espeso, con pocos pases y muchos balones en largo. Los primeros acercamientos llegaban con jugadas a balón parado, pero sin que ninguna acabase siendo una ocasión de verdadero peligro. La primera oportunidad de gol clara fue para el Granada. Escudero llegó línea de fondo, pasó el balón atrás y Montoro, llegando muy liberado, remató por encima de la portería de David Soria. Poco después, con una jugada muy similar, pero esta vez con Luis Suárez como pasador y Luis Milla como rematador, lo probó de nuevo el cuadro nazarí, pero con el mismo resultado que en la ocasión anterior.

El Granada estaba yendo a más en el partido, empezando a superar con claridad al Getafe, y haciéndose con la pelota. El problema ahora era encontrar la manera de hacer ocasiones de verdadero peligro, pues los tiros venían todos desde fuera del área. Los minutos iban pasando y, aunque el dominio lo mantenían los rojiblancos, seguía sin haber ocasiones de peligro. Y sin embargo, en el otro área, a la primera, fue para dentro. Fue a balón parado, con una falta lejana colgada al área, que peina Cabaco y Enes Unal llega antes que los defensores para batir a Maximiano. Los problemas ofensivos del Granada ya se estaban viendo, pero ahora salieron a relucir los defensivos. Y no había hecho una mala primera mitad el equipo de Robert Moreno, pero una sola jugada bastó para que se fuera al descanso por detrás en el marcador.

La segunda mitad arrancó con un par de acercamientos del Granada, pero sin que ninguno de los dos supusiera un gran problema para Soria. Pero a partir de ahí, con un Getafe que le daba por completo la iniciativa a los nazaríes, apenas estaba ocurriendo nada. Los azulones se defendían bien y sin muchos problemas, además de bajar el ritmo del partido todo lo que podían. Y los andaluces comenzaban a cometer errores de precipitación en el ataque, y aunque llegaba a tener hasta el 75% de posesión, no se traducía en asedio sobre el área visitante.

Las interrupciones en el juego iban a más, lo que provocaba la desesperación de los jugadores granadinistas y de la afición. Hasta que por fin el Granada volvió a pisar el acelerador y encadenar varias jugadas llegando al área contraria e incomodando a la defensa azulona. Y gracias a esa mejora, obtuvo la oportunidad para empatar, tras un centro que daba en la mano de Arambarri dentro del área. De primeras, el partido continuaba, pero el VAR llamó al árbitro para revisar la acción y señalar la pena máxima. Pero el penalti se quedó en oportunidad desaprovechada, pues Luis Suárez lo mandó a las nubes.

Se volcaba el Granada al ataque. No quedaba otra. Y llegó otra jugada que requirió de la ayuda del VAR. Antonio Puertas remató un córner, que entre el palo y David Soria sacaron el balón justo en la línea, aunque los jugadores nazaríes pedían el gol. La repetición mostró que la pelota no llegó a entrar por completo. Los rojiblancos ya optaban en los minutos finales por balones largo a la desesperada, pero que no llegaban a nada. Y fue en el último minuto, casi en la última jugada, que en un córner, Jorge Molina remató en el primer palo para, ahora si, conseguir el empate. Un punto salvado, pero que sigue sin ser suficiente.

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