Lo admitió hasta uno de los pesos pesados del vestuario, Willy, tras hincar la rodilla por primera vez esta temporada en Villanueva de la Serena el pasado sábado. El vestuario del Córdoba pudo tener por una ocasión la cabeza no en la liga sino en lo que le llegará este martes en El Arcángel. Es la final de la Copa RFEF, un torneo al que se vio conminado tras su mala temporada pasada para entrar en la Copa del Rey como un equipo de cuarta, pero que se ha ido transformando en otro objetivo dentro del curso.Una afición ávida de alegrías tras caer en siete temporadas desde la Primera División a las catacumbas del fútbol patrio ha concedido halo de día para el recuerdo este 23 de noviembre, con el CD Guijuelo como rival. Se superó la barrera de las 11.000 entradas vendidas a pesar del día laborable y la hora, en mitad de la tarde. El sueño es ver al Córdoba alzar una Copa, lo que pasaría como tal por segunda vez en la historia, aunque comparar este posible éxito con el logrado en 1962 de ascender a Primera como campeón absoluto de la Segunda División se acerque a un insulto a la historia.Los salmantinos, accidentalmente en Tercera RFEF tras cerrar este año 15 temporadas en Segunda B, llegan como víctima propiciatoria pero dispuestos a dar el zarpazo. No han perdido este año, ni en la liga ni en el torneo en disputa este martes, en el que han ido dejando meritoriamente por el camino a Toledo y Navalcarnero, ambos de Segunda RFEF, Moralo y Leioa. Su entrenador Mario Sánchez sabe qué tendrá enfrente, pero la historia está llena de caídas con todo el equipo de anfitriones que esperaban campeonar y acabaron llorando.RotacionesEstá claro que el Córdoba ha dignificado el torneo, dándole un baño a la Balona en su casa, bajando al barro para fajarse ante Juventud Torremolinos y Xerez CD y sabiendo competir y resolver frente al Ebro, pero también que no terminar ganando sería una decepción. Una más que sumar en esta época. Por más que esté cumplido y asegurado el objetivo real de esta apuesta de dos meses por jugar en miércoles y domingo, que era acceder a la Copa del Rey para tener opción de medirse a un superequipo como lo es el Sevilla el día 1, hace falta poner la guinda para demostrar que el sino reciente del club empieza a cambiar. Para hacerlo Germán Crespo ha anunciado más rotaciones en el equipo, al hilo de lo realizado semanas atrás, buscando rapidez y frescura. No estará José Alonso al tener que cumplir el segundo partido de sanción por el duelo en Jerez y habrá que ver si Felipe Ramos entra en el equipo como si de un suplente actual se tratara o el cambio en la portería califal era para dar más minutos antes de la cita ante el Guijuelo. Del resto debe haber turno para los que se quedaron fuera en el Municipal Villanovense.

Por David Niebla

Nacido en Sevilla, llevaba toda mi vida soñando con ser Periodista, ahora que puedo decir con orgullo que lo soy, trabajo cada día para ser el mejor de todos. Coordinador de "El Diario Deportes" y Presentador en Onda Corazón Radio Televisión

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