Salzburgo sevilla

El Sevilla no cumplió su parte, perdió ante el Salzburgo y acaba así una mala participación en la Champions, cayendo a la Europa League

Partido en el que todo salió mal y con el que acaba la trayectoria del Sevilla en esta edición de la Champions League, perdiendo en Salzburgo. El equipo austriaco se impuso por 1-0, marcando gol justo después de que Munir perdonará una ocasión a puerta vacía. Además, Jordán acabó expulsado cuando el equipo hispalense buscaba la remontada.

Como en el partido de ida, el Salzburgo comenzaba a buscar desde el minuto balones largos hacia sus atacantes, junto a una presión intensa muy alta para recuperar cerca del área. Ante esa situación, los jugadores sevillistas tenían que evitar complicarse, aunque por el momento conseguían salir con el balón jugado con asiduidad. Los acercamientos llegaban mayormente por las bandas, con los laterales ayudando en ataque y colgando balones al área.

Pasaba la primera hora, en la que las pocas ocasiones que hubieron fueron favorables para el Sevilla. No eran muy peligrosas, pero al menos, eran capaces de finalizar jugadas, evitando así contraataques. Además, los austriacos no veían la portería de Bono, quien no tuvo que hacer ninguna intervención hasta el momento. Tras los primeros treinta minutos, llegó el primer disparo del Salzburgo. Sucic disparó desde la frontal y su disparó salió desviado, muy cerca del palo derecho. La respuesta llegó casi de inmediato, con otro disparo desde la frontal de Rakitic que atrapó Kohn.

El Sevilla completaba una buena primera mitad, en la que tuvo oportunidades, especialmente a balón parado. Además, tan sólo concedió un disparo al equipo local, sin dejarle muchos espacios para que pudiera correr y penalizarles. Pero la noticia negativa era que el empate seguía siendo insuficiente para conseguir el pase, por lo que, en la segunda mitad, tocaba dar otro paso adelante.

La segunda mitad arrancó con una ocasión muy clara y prácticamente imperdonable. Munir cazaba en el área pequeño un balón peinado por Rakitic, y con el guardameta ya vencido, estrelló el balón en el larguero. Para colmo, un minuto después, el Salzburgo tuvo su primera ocasión clara, y los austriacos no perdonaron, marcando Okafor. Para rematar este horroroso inicio de segunda mitad, Jordán se iba expulsado por doble amarilla, tras cortar una contra del Salzburgo. Sólo un milagro podía arreglar esto.

La realidad es que los minutos pasaban y, con uno menos, el peligro que podía generar el Sevilla era escaso. Centros y más centros que no encontraba rematador en ninguna ocasión. Y con otro partido gris en esta fase de grupos, cerraba el Sevilla su participación en esta edición de la Champions League. El equipo nervionense finaliza tercero, y jugará la Europa League a partir de febrero.

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