El conjunto almeriense, tras caer derrotado en Los Juegos Mediterráneos ante un correoso Eibar por un resultado de 0-2, sin duda no termina de levantar cabeza ya que son nada más y nada menos que cuatro jornadas consecutivas sin ganar por parte de un equipo que tenías más que una ventaja considerable para afianzarse en el liderato cómo estaba hace unos meses, pero que con el paso de las jornadas se ha ido desinflando hasta tal punto de perder el liderato.

En estos momentos el dueño de la Segunda División, es decir el equipo que comanda la categoría, es el Eibar de Gaizka Garitano que asaltó el estadio del Almería este pasado lunes y que no sólo hizo eso sino que también el liderato dejando a un Almería de Rubi en estado de alarma. Sumergido completamente en una total crisis y a la deriva sin saber en ningún instante cómo revertir una situación que cada vez empieza más a preocupar a la planta noble de unos Juegos Mediterráneos que soltó ante el conjunto armero una silbada espectacular en contra de los suyos y de un Rubi que si continua por el camino por el que conduce en estos momentos estará sin duda en la cuerda floja.


Por ello, el Almería, pese a no tener ningún atisbo de reacción, proseguirá su andadura para que no le pisen más y para que no sienta el aliento en el cogote de los otros equipos que vienen a barrerle en la clasificación cómo el Valladolid o un Tenerife que está imparable después de endosarle un 4-0 al Oviedo. Se tendrá, por todas estas circunstancias que andar con muchísimo ojo un Almería que ya no depende de sí mismo para quedar líder del campeonato y que hará de tripas corazón para asaltar de nuevo un primer puesto que se pone carísimo y que no es suyo en estos momentos y que lo quiere recuperar este mismo sábado ante un Oviedo que pondrá en el Carlos Tartiere a prueba a los de Rubi que de momento no consiguen ni levantar cabeza ni tampoco alzar el vuelo.

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