El Derbi andaluz entre Cádiz B y Córdoba, que se disputará en el estadio Ramón Blanco, puede quedar marcado por un enemigo inesperado para el cuadro que dirige Germán Crespo. Y es que el Covid-19 ha azotado a la entidad cordobesista en la última semana que intentará paliar las bajas que tiene por Coronavirus cómo la de Antonio Casas o la del canario Omar Perdomo que se perderán entre otros el partido por culpa de un virus que tanto daño nos está haciendo.

La afición cordobesa espera que esto no pueda lastrar a los suyos ya que el conjunto califa va cómo un auténtico cañón hacia el mejor puerto posible que es el del ascenso ya que es más líder que nunca después de que el Cacereño cayera derrotado ante el Xerez Deportivo por un resultado de 1-0 a favor de los xerecistas que le dan al Córdoba la oportunidad de aventajar más en la clasificación al equipo extremeño que puede ver cómo el Córdoba se distancia a una cifra de 13 puntos en la propia clasificación.

Por lo tanto, estará muy atento a lo que suceda en un Cádiz B – Córdoba que promete ser trepidante y en el que se pueda ver algo mermado al conjunto del Nuevo Arcángel que intentará aprovechar el tropiezo del Cacereño y hacer buenas sus victorias y goleadas ante Xerez Deportivo y Vélez que pueden refrendar, junto con una posible victoria frente al Cádiz B, un líder que va muy pero que muy en serio de camino a un ascenso que se vislumbra cada vez más cerca.

Aunque, entre el Covid-19 y un filial gaditano que no se lo pondrá nada fácil y que pretende ralentizar dicho ascenso ya que se encuentra en estos momentos a nueve del otro camino que es el descenso. Parece una ventaja considerable, pero no se puede dormir y más teniendo en cuenta que viene de cuatro empates consecutivos ante U.D San Fernando, Mensajero, Antequera y San Roque de Lepe respectivamente, y de perder ante el Córdoba y ganar el Tamaraceite frente al Mensajero, la distancia se reduciría a tan sólo seis puntos de diferencia con respecto a los puesto de descenso.

Por ello, se espera un partido entretenido y de lo más vertiginoso entre ambos, aunque puede estar lastrado por el enemigo inesperado del Córdoba (Covid-19) o por el bagaje de las últimas jornadas del filial cadista que ha sido muy pobre. Veremos cómo se dirime un partido que puede significar el alejamiento del Cádiz B de los puestos de descenso y respirar más que sereno mirando hacia arriba, o por el contrario observar un Córdoba que de ganar tendría prácticamente en su mano el ansiado ascenso de categoría.

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