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Mal arranque en el Nuevo Mirandilla. La Real Sociedad asaltó la Tacita de Plata y se llevó los tres puntos ante el Cádiz tras imponerse por 0-1. Los vascos dominaron la primera mitad y luego fueron capaces de neutralizar a los gaditanos, que apenas tuvieron ocasiones claras para lograr el empate y salvar un punto.

Con el empuje de los aficionados amarillos, el Cádiz quiso salir a apretar desde el inicio, logrando el primer tiro a puerta en los primeros minutos. Un disparo del Choco Lozano que salió muy centrado a las manos de Remiro. Pero la Real Sociedad no se iba a dejar sorprender y tardó poco en instaurar su ley en el Nuevo Mirandilla. Se hizo con el control de la posesión y apenas permitía al Cádiz salir de su propio terreno de juego.

Poco a poco fueron ganando metros los txuriurdines, acercándose a la portería defendida por Ledesma. No era el escenario ideal para un Cádiz que ya había vivido situaciones así en muchos partidos en el pasado, y no solían acabar bien. Y fue cuestión de tiempo que la Real se adelantará, con un gol de Kubo, aprovechando una gran asistencia de Mikel Merino. El empate no llegó en la siguiente jugada de milagro, pues Fali, a puerta vacía, no logró acertar.

Con el marcador en contra, empezó a reaccionar el Cádiz, que no daba ahora ninguna facilidad a los visitantes para mover el balón. Eso se tradujo en un momento del partido lleno de imprecisiones por ambos equipos y con disputas por cada balón en todo momento, sin un dominador claro sobre el terreno de juego. Pero eso no era suficiente para los gaditanos, que no lograban inquietar a Remiro. Quedaban 45 minutos por delante para remediarlo.

Los gaditanos quisieron salir con mas ganas en el segundo tiempo y no dar ni un respiro a la Real. Pero los donostiarras se defendían sin grandes problemas, tanto con el balón como sin él. No parecía que el Cádiz fuera capaz de inquietar lo más mínimo a la zaga visitante. Estuvo mucho mas cerca de llegar el 0-2, de hecho, de no ser por varias intervenciones de Ledesma que lo evitaban y mantenía a los suyos todavía con opciones en el partido.

Los nervios en el conjunto local eran mas que evidentes debido al resultado y viendo que las cosas no estaban saliendo como querían en este debut. Con mas corazón que fútbol, el Cádiz fue empujando y buscando ganar metros, para encerrar a la Real e inquietarla. Pero los txuriurdines se defendían bien y manejaban el tempo del partido para evitar que se descontrolase y mantener el resultado favorable. En ningún momento el empate estuvo cerca y, de haberse movido el marcador de nuevo, habría sido por el segundo de la Real.

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