elche almería

Partido de ida y vuelta, de esos entretenidos para el espectador neutral, pero no tanto para los involucrados. El Almería y Elche se repartieron los puntos tras empatar 1-1, en un encuentro en el que ambos tuvieron ocasiones para ganar, pero en la que ambos porteros acabaron siendo los mejores de su equipo.

El Almería comenzó el partido esperando atrás y dando la iniciativa al Elche, que al actuar como local, no le importaba tener el balón. Eso sí, era una posesión muy inofensiva la de los ilicitanos, con muchos pases atrás y sin arriesgar en exceso, pues sabían que los andaluces son un equipo muy peligroso al contraataque y que necesitan muy poca para generar una ocasión clara de gol. Y aunque el Elche tuvo las primeras ocasiones claras, los de Rubi no tardarían en responder y poner en aprietos a la zaga local.

En esa jugada, Sadiq se llevó un golpe en la cabeza que le obligó a tener que llevar un aparatoso vendaje. Algo que no le impidió rematar, poco después, un centro con la cabeza para poner por delante al equipo rojiblanco. Pero la alegría le duro poco, pues tras un aviso de Tete Morente, Álex Collado puso el empate en una jugada muy protestada por el Almería.

Tras el intercambio de golpes, las ocasiones mas claras fueron para el Elche. El conjunto alicantino no logró adelantarse en el marcador gracias a las intervenciones de Fernando y al gran partido que estaba realizando Rodrigo Ely, quien evitó en mas de una ocasión disparos que podrían haber sido muy peligrosos. Mereció algo mas el equipo local en esta primera mitad, en la que no faltaron ocasiones.

El Almería tenía que cambiar esa dinámica en la segunda parte y así lo hizo. Ahora no dejaba que el Elche estuviera tan cómodo en el choque y los atacantes almerienses comenzaban a tener mas protagonismo, especialmente Ramazani. Era un intercambio de llegadas constantes, con Fernando en un lado y Ëdgar Badía en el otro luciéndose continuamente y salvando a sus respectivos equipos.

Con el paso de los minutos, cuando se podía pensar que ambos se conformarían con un punto, viendo los sustos que se llevaron y que podrían haber supuesto la derrota. Pero nada mas lejos de la realidad, pues ninguno era reacio a ir hacia la portería rival cuando tenía la pelota. Querían los tres puntos. Pero la gran igualdad que se vio en el terreno de juego, finalmente también acabó reflejada en el marcador.

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