En los 25 minutos que tuvo en su debut, Umar Sadiq dio a entender que mantiene ese punto de heterogeneidad que ayudó al Valencia a escapar de la zona baja la pretérita temporada. Ante el Elche, Umar volvió a abrir espacios, acercar defensores rivales y sortearlos además de tener esa retención de balón que son en conjunto, lo que buscaba en su delantero el técnico valencianista.
El Valencia sigue en las andadas y coqueteando con los malos presagios, pero estos días ha llegado a su plantilla alguien que busca sacarlo de todo esto. Umar Sadiq ha vuelto al rescate como la pretérita temporada, en una secuela que ha dado inicio ante el conjunto ilicitano y que debe ser más buena que al anterior dada la situación agónica que vive el club de Mestalla.
Se repite la fórmula Sadiq… ¿y el resultado?
Sadiq llegó la pretérita temporada con un Valencia vuelto en llamas -como el de ahora- con la difícil papeleta de ser el hombre gol de un equipo all eu le cuesta batir al portero rival. De la misma forma llega en la presente, donde la poca confianza en Hugo Duro y un Beltrán que no hace goles sumado a un pobre juego de bandas en cuanto a números, hacen que sobre el nigeriano recaiga mucha tarea para poco tiempo (19 jornadas)
En la segunda vuelta de la pasada campaña, el delantero de Kaduna desplegó esas cualidades que tanto convencen al técnico y que en la velada ante los de Éder Sarabia volvieron a verse nuevamente. El Valencia es un equipo falto de expresividad y desmembramiento del rival y Sadiq ha dejado ya claro que pocos pueden hacerlo como él en dicho sentido.
Es verdaderamente incierto que el jugador vaya a replicar los 6 goles que materializó en la segunda vuelta pasada pero, al menos, el conjunto valencianista ha podido adquirir en propiedad al que parece ser de todos los delanteros, el que más encaja en su estilo de juego que ha quedado enquistado y sin factor sorpresa.
Solo, acompañado…
Sadiq ya ha enseñado que lo que es acoplarse a diferentes esquemas no le cuesta. Al ser un delantero que es difícil de cualificar en una tabla de arietes y que tiene «una de cal y otra de arena», Umar ha enseñado que tanto solo como en compañía, él puede partir y a eso a Corberán y más concretamente a los delanteros que posee, le viene de una forma correcta.
En caso de jugador acompañado, los dos nombres por antonomasia en la zona de ataque valencianista son Lucas Beltrán y Hugo Duro, dos jugadores completamente diferentes, los cuales junto al nigeriano, tiene un acomodo más que idóneo. En caso de jugar africano y sudamericano, la opción que más gusta al técnico valenciano, será el trabajo sucio para Lucas -como bien tiende a realizar en los partidos- mientras que la tarea del gol para un Sadiq que yendo con Duro, su tarea quedaría algo más establecida en lo que fijar centrales y liberar espacios a un madrileño que creció junto a Umar la pretérita campaña cuando Corberán los colocó conjuntamente.
Lo que es un hecho es que Sadiq abre el abanico de las oportunidades al técnico del Valencia, que ante el Elche, realizó una importante patinada en cuanto a alinear a Lucas Beltrán como único delantero, el cual ya ha enseñado que su labor ofensiva no es la evocada en la de batir porterías. Con la llegada de Sadiq, el trabajo y el qué colocar según el rival, se le aclara más que parcialmente a Carlos Corberán.
¿Hay luz a final del túnel?
Con la llegada de Sadiq, se certifica que el Valencia se encuentra en un momento más que parecido que la pretérita temporada, aunque con algún punto más. Falta de gol, resultados deleznables fuera de casa, ambiente hostil… parece que el Valencia se haya mirado en un espejo saliendo reflejado su yo del año pasado.
Aún con ello, la imagen del equipo del Turia, quitando la debacle en Vigo, no deja de ser una mínimamente mejorada. Desde el encuentro ante el Betis, que tan lejos parece quedar, el Valencia no está sumando en ocasiones más por mala suerte que por demérito suyo -que también.
La aparición del equipo ante el Elche y la del delantero africano fueron más que correctas y el camino a seguir, además de un aviso a una directiva que parece ya ver que sabia buena viene de buena manera a un Valencia que siguiendo como hasta hora, no tardará en empezar a poner la visión algo más elevada.

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