A 13 de enero de 2026
Después del tremendo varapalos sufrido por el Sevilla FC en la noche de ayer, el equipo rojiblanco va a atravesar una semana marcada por la incertidumbre física y por la necesidad urgente de recuperar efectivos. En un contexto de dudas, la mejor noticia llegó en silencio: Gabriel Suazo volvió a entrenar parcialmente, un gesto mínimo pero simbólico para un equipo que acumula golpes desde hace meses.
El lateral chileno, ausente en los últimos compromisos por molestias musculares, reapareció en la sesión de recuperación posterior al duelo contra el equipo celtiña. No completó el trabajo, pero su presencia sobre el césped supone un avance real en un puesto donde Almeyda ha tenido que improvisar demasiado.
El plan del cuerpo técnico pasa por mantenerlo activo incluso en el día de descanso general, con la idea de que el jueves pueda integrarse al grupo si las sensaciones acompañan. El objetivo es claro: tenerlo disponible para el duelo ante el Elche, un partido que el Sevilla afronta con la plantilla en cuadro.
Mientras Suazo avanza, la preocupación se centra en Rubén Vargas, que apenas pudo disputar unos minutos en su regreso antes de caer lesionado de nuevo. El extremo suizo se sometió este martes a pruebas médicas para determinar el alcance de la recaída, una vez bajada la inflamación. Las primeras exploraciones apuntan a un nuevo problema en el bíceps femoral izquierdo, aunque el club aún no ha comunicado la gravedad exacta.
Almeyda, visiblemente afectado tras el partido, expresó su deseo de que el jugador “haya parado a tiempo”, pero el historial reciente invita a la prudencia. El Sevilla teme una microrrotura que podría dejarlo fuera varias semanas.
Por su parte, Azpilicueta y Alfon siguen al margen. César Azpilicueta, con molestias en el sóleo derecho y Alfon González, con problemas similares en la pierna izquierda.
Ambos evolucionan, pero no se espera que lleguen al partido del lunes. El club no ha emitido parte médico nuevo en las últimas 24 horas.
En el eje defensivo, la situación es desigual. Marcao continúa con un plan individualizado, condicionado por la sanción que aún debe cumplir y por la necesidad de controlar cargas y Nianzou, en cambio, terminó el último encuentro sin recaídas y se mantiene disponible, una rareza en una temporada marcada por sus interrupciones..
El duelo ante el Elche se presenta como una prueba de resistencia. Almeyda necesita recuperar piezas, pero también estabilidad. La reaparición de Suazo es un primer paso; el diagnóstico de Vargas marcará el siguiente capítulo.

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