Sevilla, a 7 de septiembre de 2026
El Sevilla FC salió del RCDE Stadium con un empate que sabe a resistencia, a carácter y, sobre todo, a señales de crecimiento en una plantilla que empieza a mostrar el impacto de sus nuevas incorporaciones. El 1-1 ante el RCD Espanyol dejó un nombre propio en la portada: Lucas Stassin, el delantero belga que necesitó apenas unos minutos para convertir su debut en una declaración de intenciones. Pero el encuentro también sirvió para medir la influencia de Fofana, que firmó una segunda parte de enorme autoridad pese a que el equipo jugó en inferioridad numérica.
Stassin, que ingresó en el minuto 53 por Robbie Ure, aprovechó un saque de banda en largo de Carmona para marcar con 21 años y 281 días, convirtiéndose en el fichaje más joven del Sevilla en anotar en su debut en todo el siglo XXI. Solo Diego González, canterano, lo supera en precocidad. El belga, procedente del Saint-Étienne, se suma así a la lista de estrenos goleadores que en Nervión siempre se recuerdan: Baptista en 2003, Reguilón en 2019 y, esta misma temporada, Jon Guridi en la primera jornada.
El tanto del ariete no fue solo estadística. Fue una bocanada de aire en un partido que se había complicado y que exigía personalidad. Stassin mostró instinto, lectura y una frialdad impropia de su edad, justificando desde el primer día la inversión realizada por el club y la confianza del cuerpo técnico.
Mientras el gol acaparaba titulares, el otro gran foco del encuentro se situó en el centro del campo. Fofana, que llevaba desde febrero sin completar un partido entero, ofreció una actuación que rozó la excelencia. Su entrada en la segunda mitad cambió el ritmo del Sevilla: ordenó la circulación, impuso físico, sostuvo al equipo cuando jugaba con diez y dejó claro que su perfil añade una dimensión nueva a la medular. Su despliegue, lleno de criterio y potencia, fue uno de los argumentos que permitió al Sevilla sobrevivir al empuje del Espanyol.
Luis García Plaza, consciente del valor de lo visto, quiso rebajar la euforia pero no ocultó su satisfacción. El técnico destacó el margen de mejora de ambos futbolistas y la importancia de que sus nuevas piezas estén elevando el nivel competitivo del grupo. “Tenemos claro que nos van a dar mucho”, afirmó, subrayando que el crecimiento debe ser progresivo pero constante.
El empate, más allá del marcador, deja una sensación clara: el Sevilla empieza a construir una identidad basada en la mezcla entre juventud, talento y capacidad de adaptación. La afición nervionense, siempre exigente, encontró en Stassin y Fofana dos motivos para ilusionarse con un proyecto que busca recuperar jerarquía en LaLiga y consolidar una plantilla capaz de competir en escenarios complejos.






Más historias
Presentado el logotipo que identifica la candidatura de La Rinconada como Ciudad Europea del Deporte 2028
Fofana deslumbra en su debut con el Sevilla FC: potencia, velocidad y autoridad en su primer entrenamiento
Movimientos en el Málaga para tener un equipo de primera