El técnico mexicano quiere que el de Gilet sea el epicentro de su sistema de juego. 4-2-3-1 es lo que está probando el ex seleccionador de México donde Guerra volvería a tener un papel fundamental y en la posición donde brilló a finales de la temporada pasada en los partidos con Óscar Sánchez. Guerra, casi desde que debutó, está catalogado como «jugador especial» que tiene el Valencia entre tan poco talento de la primera plantilla.
Aguirre «mimará» tácticamente a Guerra
El técnico mexicano ya sabe lo que tiene en plantilla y es por ello que va a intentar explotarlo al máximo. De ahí que no haya dudado en probar con dicho sistema de juego donde Guerra volverá a la mediapunta o los extremos partirán con su pierna buena. Un sistema de juego que al Valencia le ha sentado siempre realmente bien, con extremos siendo profundos y un Guerra sin la necesidad de caer recurrentemente a la base para entrar en juego, concepto que sí hacía cuando Corberán metía los 5 defensores atrás
Los primeros partidos del conjunto de Mestalla esta presente temporada fueron con 5 defensas atrás. A fin de hacerse fuertes en la retaguardia, restar opciones al rival pero en detrimento de un ataque que perdía y al que no le llegaban balones. Aguirre, a pesar de ser también un defensor de desgastar el ataque del rival mediante una presión asfixiante de los hombres de la defensa, quiere que nombres como el del jugador de Gilet tengan esa importancia que ya han tenido en Valencia.
Mismamente el jugador anotó 3 goles y dio 3 asistencias el pasado año partiendo desde la mediapunta y dejando la base tanto al intocable Guido como a otro futbolista (habiendo probado Aguirre con Albelda Jr o Pepelu). Manteniendo así al mediapunta valenciano en una parcela más de ataque que así ayude al Valencia a generar más de lo que actualmente hace (partiendo desde dicha posición, ya dio una asistencia de mérito y dejó buenos minutos en Mendizorrotza)
El Valencia se aferra a su «Guerra» para salir de la guerra
Dicho está y se puede ver, el Valencia va falto de calidad y Aguirre y el club lo saben. De ahí que las esperanzas caigan sobre la poca calidad que tiene el conjunto de Mestalla en plantilla. Formalizadas en la figura de un Javi Guerra que, desde que subió al primer equipo, se ha hecho un hombre de importancia para todo entrenador que ha tenido.
El de Gilet es quien mejor trato de balón y decisión tiene en la plantilla valencianista. De ahí que el Valencia no dudase en el pasado de brindarle. Dado que se sabe que calidad como la del canterano de Paterna en el mercado hay poca. Por lo que mejor guardarse lo que uno tiene. A ello se suma la importancia que le han dado los entrenadores que ha tenido, tanto Baraja como Corberán lo pusieron en el epicentro del sistema. Eso sí, sin acabar de encontrarle la posición. Habiendo jugado Guerra desde extremo a interior, a segundo delantero pasando ahora por una mediapunta donde está rindiendo más.
Si capacidad de ver el juego de cara, desenvolverse en espacios reducidos, encontrar último pase y un disparo que siempre le ha costado aunque la pretérita temporada acabó enseñando y siendo de ayuda para el Valencia son algunas de las cualidades a las que se aferran tanto Aguirre como el Valencia para salir de esa zona peliaguda en la que se ha establecido desde hace años el club de Mestalla.
Porque son más de 40 las jornadas que en un lustro el Valencia ha estado en la zona de descenso. Una a evitar a final de año a fin de poder seguir reteniendo al futbolista de Gilet -el cual no ha pisado todavía Europa con el conjunto valencianista- y para estrenar el Nou Mestalla en Primera División.






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