Van dos semanas de mercado y el Valencia únicamente ha cerrado la incorporación de Sadiq para lo que resta de temporada. Lejos de darlo por cerrado, el conjunto valencianista sigue trabajando en él, habiendo puesto los ojos en un central que debería llegar en las próximas horas a estar bajo las órdenes del Corberán. Pese a no decirlo públicamente, el técnico valenciano ha transmitido espiritualmente al director escocés que exprima todo lo que pueda el fair play que tiene el Valencia.
El Valencia se ahoga… y sus directivos se lo toman con calma. Van 19 jornadas, 17 puntos y en la entidad valencianista lo que parece claro es que la situación que vive las últimas temporadas el conjunto de Mestalla es una ya normalizada, de la que no hay que prepocarse puesto que llegará final de temporada y todo acabará por resolverse con una salvación. Aún creyendo ello, el Valencia no deja de necesitar fichajes, a los que ya merodea para maquetar una plantilla que no parece del todo gustar tras el pretérito mercado estival puesto que las salidas desde dicha, también parece que acabarán por llegar.
Prioridad central en Valencia
El Valencia es un equipo que encaja muchos goles, le tiran no poco a portería y su portero ha tenido que ser el sustentoen muchas ocasiones a fin de que la situación no sea inclusive peor que la actual. Parte de la culpa recae sobre la zaga que posee el Valencia, que quedo degradada respecto a la pretérita temporada y no se hicieron los arreglos pertinentes para que esta sea más férrea.
Llegados al mes de enero, la directiva valencianista parece haberse percatado al fin de que Copete, quien ha subido realmente el nivel respecto a sus primeros bandazos en Mestalla, no era suficiente para un equipo que ya encajó con facilidad la pretérita campaña y que hoy es el segundo equipo que más goles recibe (34, dos por detrás de los 36 del Real Oviedo).
Números que se comprenden por el bajón de rendimiento de César Tárrega (señalado en varias de las últimas acciones que han condenado los resultados del conjunto de Mestalla) además de la falta de fondo de armario y agolpamiento de lesiones (Diakhaby ha dejado espacio para fichar) que ha tenido Corberán en este sector.
Es por ello que tanto Gourlay como Hans Gillhaus han puesto sus ojos en Justin de Haas, que podría abandonar el Famalicao gratuitamente o Amenda, del Eintracht Frankurt. Pese al supuesto interés, la dirección del conjunto valencianista no ha dado ese paso definitivo que empiece a dar por cerrada una parcela que tantos problemas está dando en este primer sector de la temporada.
También toca dejar salir
El agujero que tiene el Valencia en varias parcelas del campo, sobre todo en su defensa, habla y certifica que el mercado estival, el primero de Ron Gourlay a la cabeza de la dirección valencianista, no fue tan sobresaliente como se buscó maquillar desde diferentes sectores. No se firmó un delantero, tampoco un o dos centrales, ni mucho menos un lateral, tampoco un pivote que convenciese al técnico de Cheste inclusive otro portero por si algo pasase alguna cosa con Aguirrezabala (quien se ha lesionado)
Se fichó cantidad pero no calidad y eso hoy el Valencia lo está pagando al punto de querer inclusive sacar a varios nombres que no han acabado de gustar al técnico, por equis o por y, dejando estos hueco para esas verdaderas necesidades que el Valencia no trajo en lugar de firmar como decirlo, por firmar posiblemente.
Puesto que ni Raba ni Santamaría a día de hoy le caben a Corberán en su Valencia, conceptos que era club ya sabe y que por el momento, ha decidido hacer oídos sordos, al igual que no buscarles a dichos salida. No se sabe realmente cómo acabarán por desenvolverse las situaciones de ambos que por el momento, parecen en stand by en lo que supondría una reducción de hueco para gente nueva en la plantilla valencianista y por ende, Corberán teniendo que echar mano de ellos por mucho que no le quepan.
Peter Lim es sinónimo de no fichar
El Valencia no es un equipo que gasta como tal, no va y hace saltar la banca con grandes nombres, eso quedó en el pasado. Los últimos años de Peter Lim se han caracterizado por los pocos nombres que han llegado en propiedad a Mestalla (el ultimo, el propio Sadiq) y por esa necesidad incansable de que las cuentas estén cuidadas a final de temporada (55 millones son los que ha gastado posteriormente a la primera temporada del magnate en València por lo casi más de 200 millones que se ha ahorrado)
Todo un equipo low-cost el que ha creado el singapurense que ha dejado para este mercado invernal un margen cercano a los 6 millones para la inscripción de nuevas caras al proyecto valencianista –donde Sadiq ya ocupa 2 millones. Verdaderas migajas para un club donde algunos ven que hace falta una reestructuración severa mientras que las miradas que verdaderamente importante –las de los dirigentes de dicho– prefieren apuntar hacia otra dirección.

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