El técnico valenciano, como a finales de la pretérita temporada, cuenta ya con esos «indispensables» con los que el Valencia gana más que pierde si están en el campo. Como una columna, esto va de arriba a abajo (o de abajo a arriba, como quiera mirarse) y mirándolo sobre una tapete de juego, va desde el portero a la delantera. La de esta temporada, posee varios eslabones más que la de la pasada.
En un equipo hay jugadores que viven situaciones de todo tipo. Están los desterrados por el entrenador (en el caso del Valencia, podrían ser Santamaría o Raba) y esos jugadores sin los que no se entiende el juego y que sirven para dar ese salto de calidad que posteriormente, podrá derivar en resultados.
Y por fin, Dimitrievski
Dimitrievski es la cabeza (o la cola, como se mire) de la columna de Corberán. Que el normacedonio ha sufrido para llegar hasta aquí es un concepto del que no duda nadie. Lesiones, promesas incumplidas, querer hacer las maletas… lo del balcánico en el que está siendo su segundo año en Valencia es de verdadera película de acción. Ahora, las aguas parecen haberse calmado tras únicamente tener que conformarse el guardameta con los encuentros de Copa del Rey -con una gran actuación ante el Cartagena esta presente temporada.
Con la lesión de Julen (portero con peor índice de goles evitados en la competición con casi un -3), el cual estaba siendo titular por una «promesa» a su club de procedencia, Stole ha vuelto a escena y realizando grandes actuaciones, únicamente encajando 2 goles además de dejar 10 paradas en el computo de los últimos 4 enfrentamientos, donde el Valencia no conoce la derrota.
Tras las actuaciones del internacional con Macedonia (con la que hizo una gran última actuación), el técnico valenciano, una vez vuelto de la lesión el guardameta de Rentería, tendrá la difícil decisión de seguir con el que parecía el plan del club -darle minutos al portero del Athletic– o seguir dando galones a un Dimitrievski que todavía no ha renovado y cuyo futuro, es incierto. Como incierto será el futuro del conjunto valencianista en caso de dejar salir a un portero que cumple con lo que necesita el Valencia, el estar contrastado y ser de rendimiento inmediato.
Copete da el paso
El fichaje del andaluz por el Valencia asustó a más de uno cuando acabó por realizarse el pretérito verano. Casi cuatro millones pagaba el Valencia por un defensor que llegaba con el cartel de suplente en su anterior equipo, para llevarse las manos a la cabeza. Lo peor de todo es que todos esos que dudaban, no iban mal encaminados. Aunque actualmente, el ecijano puede decir que ha empezado cerrar las bocas de los que no creían.
Mientras el conjunto de Mestalla ha pegado un bajón realmente notorio en defensa (tanto el lateral derecho, como Gayà y sobre todo, César Tárrega), Copete se ha venido arriba, sumando ya 124 duelos ganados o 44 recuperaciones de balónademás de una mejoría área y a ras de suelo que lo hacen ser la cara más visible de la defensa valencianista.
El andaluz ha sabido coger la etiqueta de líder en la zaga de un Valencia que sigue teniendo problemas para poner el cerrojo en su portería. Son 33 los goles encajados (2 equipo con peor ratio de goles encajados) y que tras el fichaje de Unai Núñez o la reinserción tanto de Cömert y sobre todo del propio Copete, buscarán salvar la papeleta tras un inicio en conjunto paupérrimo.
¿El mejor centro del campo de las últimas fechas?
Llegados al cuerpo de la columna, que equivale al centro del campo, las complicaciones en cuanto a seleccionar a uno como puntero en cuanto a liderar su segmento de la columna vertebral se complica puesto que es el medio del campo lo que mejor tiene el Valencia en este primer ecuador de la temporada.
Tanto Pepelu como Ugrinic (12 recuperaciones en el último encuentro) han cuajado y conseguido ser el sustento de un Valencia que con Pepelu, ha recuperado ese ancla que adelante lineas con balón mientras que con el suizo, tiene un jugador verdaderamente para todo, con despliegue y ansia de disputa que han hecho que otros que pertenecían a esa columna vertebral (Javi Guerra), acaben fuera de la ecuación por el alto nivel mostrado.
Dicho tándem ha sido la línea más fiable del conjunto valencianista durante esta presente temporada, que ha estado marcada por diferentes cambios en la sala de máquinas (presencia, ademas de los 3 nombrados, de André Almeida, Rabao Santamaría) acabando por quedarse en el esquema de Carlos Corberán, español y suizo que junto a su técnico, esperan con ansia y curiosidad el establecimiento de Guido Rodriguez y la posible presencia de Lucas Beltrán en una posición algo más retrasada a lo acostumbrado.
En la delantera vuelve a estar Hugo
Como dice una de las canciones más famosas del afición valencianista «pasan los años, pasa los jugadores» dando a entender que nada es para siempre en Mestalla aunque sí hay un jugador que parece destinado a durar algún que otro año más en la capital del Turia inclusive, retirándose en el club puntero de dicha. Este no es otro que Hugo Duro.
El madrileño está cuajando una temporada más que soberbia en cuanto a números, encontrándose in crescendo en lo que a presencia lejos de portería (trabajo sin balón se refiere). En los 10 disparos que ha ejecutado, ha marcado 7 goles, promedio que ha hecho que Corberán vuelva a confiar en él, dejando a Sadiq para las segundas partes.
Con 26 años, apunta a realizar una de sus mejores temporadas en cuanto a importancia (1206 minutos ya en liga) siendo en parte su mejora, la introducción de un Lucas Beltrán que ha ayudado a liberar de diferentes partes del oficio a los diferentes componentes que completan el ataque valencianista y, por ende, la última parte de esta columna vertebral.






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