A 30 de enero de 2026
El Real Betis afronta el duelo de este domingo ante el Valencia en La Cartuja en un escenario límite, marcado por la sanción de Natan y una enfermería que no deja de crecer. Manuel Pellegrini ya había advertido tras el partido europeo ante el Feyenoord que veía “casi imposible” recuperar a algún lesionado para esta jornada, y la previsión se ha cumplido: el técnico chileno deberá recomponer su once con lo que tiene y tirar de cantera para completar la convocatoria.
La baja de Natan por acumulación de amarillas se suma a un parte médico que ha condicionado por completo la temporada verdiblanca. Héctor Bellerín continúa fuera por molestias musculares, Sofyan Amrabat sigue recuperándose tras su operación de tobillo y no volverá hasta finales de marzo, mientras que Rodrigo Riquelme permanece de baja por una lesión en el aductor. A ellos se añaden Cucho Hernández, que arrastra una lesión en el recto anterior; Giovani Lo Celso, con un problema muscular en el muslo; Isco Alarcón, que no reaparecerá hasta febrero por su lesión de tobillo; y Junior Firpo, que encara la recta final de su recuperación tras su lesión en los isquiotibiales.
Pellegrini mantiene algo de optimismo de cara al partido copero contra el Atlético de Madrid, donde espera poder contar al menos con Cucho, Riquelme o Junior. Sin embargo, para el choque liguero ante el Valencia no habrá milagros. El técnico solo dispone de dieciocho futbolistas del primer equipo: Pau López, Ángel Ortiz, Bartra, Valentín Gómez, Ricardo, Altimira, Deossa, Antony, Fornals, Abde, Ruibal, Álvaro Valles, Adrián, Llorente, Marc Roca, Pablo García, Bakambu y Chimy Ávila. A ellos se sumará algún jugador del filial, condicionado además por su propio compromiso liguero del sábado.
Las dudas principales se centran en la portería y en el ataque. Pau López ha encadenado tres titularidades consecutivas y podría repetir, aunque Álvaro Valles también está preparado para entrar. En la delantera, la falta de efectivos abre la puerta a que Aitor Ruibal vuelva a actuar como referencia ofensiva, una solución de emergencia que ya ha utilizado Pellegrini en otras fases de la temporada.
El Betis llega a este encuentro en una situación tan delicada como conocida. La acumulación de lesiones ha marcado el curso desde el inicio, obligando al técnico a modificar planes, rotaciones y estructuras partido tras partido. Aun así, el equipo sigue vivo en Liga, Copa del Rey y Europa League, un mérito que habla de la capacidad competitiva del grupo pese a las adversidades.
El Valencia, por su parte, aterriza en La Cartuja en un momento de mejoría, con resultados recientes que lo han alejado del descenso y con la confianza reforzada. Para el Betis, el partido se convierte en un ejercicio de resistencia, un desafío para un vestuario que ha aprendido a sobrevivir en el alambre.
A pesar de las bajas, el equipo mantiene la convicción de que puede competir. La clasificación europea en la Liga sigue al alcance, la Copa del Rey ofrece una oportunidad ilusionante y la Europa League continúa siendo un escenario donde el Betis ha mostrado personalidad. El conjunto verdiblanco llega herido por las bajas, pero no derrotado, y si algo ha demostrado el proyecto de Pellegrini es que, incluso en las peores circunstancias, este equipo siempre encuentra la forma de seguir adelante.






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