A 15 de febrero de 2026
El partido arrancó con una acción monumental. Apenas habían transcurrido dos minutos cuando Marc Roca, viendo a Leo Román adelantado, probó un disparo desde el centro del campo que se estrelló en el palo. Una acción que pudo cambiar por completo el guión del encuentro y que sirvió como aviso de que el Betis no iba a renunciar a golpear en cuanto tuviera oportunidad.
El Mallorca respondió con energía, especialmente a través de Jan Virgili, que protagonizó una de las acciones más peligrosas de los locales. El joven futbolista robó el balón a Aitor Ruibal y encaró a Álvaro Valles, que volvió a demostrar por qué es uno de los porteros más fiables de LaLiga con una parada decisiva. Los jugadores mallorquines insistieron por los costados, con Mojica como principal generador de centros, pero la falta de precisión en el remate volvió a penalizarles. Muriqi, completamente solo tras un córner, perdonó una ocasión clarísima que terminó mansamente en las manos de Valles.
El Betis, sin embargo, necesitó mucho menos para hacer daño. En el minuto 17, una jugada rápida por banda acabó con un disparo de Antony que Leo Román rechazó como pudo. El balón quedó muerto en el área y Abde, atento y veloz, apareció para empujar el 0-1. Un golpe duro para un Mallorca que estaba compitiendo bien, pero que veía cómo la balanza se inclinaba en su contra a la mínima.
El ritmo del partido se endureció por momentos, con varias tarjetas amarillas que reflejaron la intensidad del duelo. Diego Llorente vio la primera del encuentro tras cortar una acción con la mano, mientras que Samu Costa fue amonestado por una entrada dura en la medular. La tensión obligó incluso a Marc Bartra a calentar ante el riesgo de una segunda amarilla para Llorente.
Cuando el descanso parecía cercano, llegó el segundo mazazo para los locales. En una transición perfecta, el Betis armó un contraataque que Antony condujo con inteligencia. El brasileño filtró un pase magnífico hacia Bakambu, que definió con calidad para firmar el 0-2. El congoleño, que no marcaba desde septiembre, se reivindicó en un momento clave tras un invierno lleno de dudas sobre su continuidad. Un gol que no solo amplió la ventaja, sino que reforzó la confianza del delantero y del propio Pellegrini en su apuesta.
El primer tiempo concluyó con un Mallorca voluntarioso pero castigado por su falta de acierto, y un Betis práctico, sólido y tremendamente eficaz. Los verdiblancos se marcharon al vestuario con dos goles de renta y la sensación de tener el partido donde querían.
La reanudación del encuentro llegó con movimientos en ambos banquillos. Pellegrini, consciente del riesgo que suponía mantener a Diego Llorente con amarilla, dio entrada a Marc Bartra. Arrazate, por su parte, buscó más dinamismo con Morlanes y Luvumbo. El Mallorca salió con una marcha más y pronto generó peligro: un balón colgado por Darder sembró el caos en el área bética y David López estuvo cerca de recortar distancias antes de que el árbitro señalara falta.
El Betis intentó enfriar el ímpetu local, pero el partido se fue abriendo y el intercambio de golpes se convirtió en la tónica dominante. Darder probó desde la frontal con un disparo que pasó rozando el poste, preludio de lo que estaba por venir. En una acción posterior, Muriqi cayó en el área ante la presión de Ruibal, pero el colegiado interpretó simulación y amonestó al kosovar. Valles, por su parte, vio la amarilla por pérdida de tiempo, reflejo de la tensión creciente.
El Mallorca insistía y Jan Virgili seguía siendo un tormento para la defensa bética. El joven futbolista volvió a superar a Ruibal con otro caño que levantó al estadio, aunque Marc Roca apareció providencial para cortar la jugada. Pero el empuje bermellón acabó encontrando premio. En el minuto 65, Sergi Darder puso un centro medido al primer palo y Muriqi, fiel a su cita con el gol, conectó un remate impecable que se coló en la escuadra. Un auténtico golazo que devolvía al Mallorca al partido y encendía Son Moix.
El tanto desató un tramo frenético. Pellegrini reaccionó con los cambios de Altimira y Ángel Ortiz, buscando piernas frescas para sostener el centro del campo. El encuentro se convirtió en un correcaminos, con ocasiones en ambas porterías. Leo Román salvó al Mallorca con dos intervenciones de enorme mérito ante Antony y Fornals, mientras que en la misma jugada Muriqi mandó arriba un remate que pudo ser el empate.
El entrenador bermellón también movió ficha con la entrada de Pablo Torre, Antonio Sánchez y Toni Lato, y el Mallorca siguió empujando. Virgili tuvo la más clara del tramo final con un cabezazo que pasó muy cerca del poste, una acción que heló la sangre a los aficionados béticos. El Betis sufría, defendía como podía y buscaba salir a la contra para respirar.
Los últimos minutos fueron un ejercicio de supervivencia. Natan sacó una falta peligrosísima en el 92’ que pudo haber cambiado el desenlace. Bakambu, exhausto tras un partido de enorme desgaste, dejó su sitio a Deossa en el 88’. El Betis se aferró al resultado con uñas y dientes hasta que, por fin, el colegiado señaló el final.
El 0-2 de la primera parte, obra de Abde y Bakambu, terminó siendo suficiente para que el Betis sumara tres puntos de oro. El Mallorca, especialmente en la segunda mitad, mereció más por insistencia y ocasiones, pero la falta de acierto y la solidez de Valles marcaron la diferencia.
Con esta victoria, el equipo de Pellegrini se coloca a solo cuatro puntos de la Champions, un horizonte que parecía lejano hace semanas y que ahora vuelve a estar al alcance. Sufrimiento, pegada y oficio para un Betis que sabe ganar incluso cuando toca remar.





Más historias
Galech enciende Sevilla con otro arbitraje polémico
El Betis sigue de cerca la recuperación de Amrabat y confía en tenerlo listo para marzo
Pellegrini podría repetir el once del Metropolitano en su visita a Son Moix mientras las lesiones siguen marcando la convocatoria