1 marzo, 2026

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Granada CF 0- Málaga CF 1. Larrubia decide el derbi andaluz y mantiene vivo el sueño del ascenso del Málaga CF

A 28 de febrero de 2026

El derbi andaluz entre Granada CF y Málaga CF dejó un resultado tan ajustado como cruel para los locales. El Málaga se llevó los tres puntos por 0-1 en Los Cármenes gracias a un tanto de Larrubia en la recta final, en un partido donde el Granada fue superior durante muchos minutos, pero volvió a pagar muy caro su falta de acierto de cara a gol. El encuentro, disputado en el Día de Andalucía, tuvo todos los ingredientes de un gran derbi: intensidad, ocasiones, emoción y un desenlace que invita a soñar a unos y castiga duramente a otros.

El Granada salió al partido con una presión alta y un ritmo muy fuerte desde el primer minuto. En apenas medio minuto ya había generado la primera ocasión clara, dejando claro que el plan pasaba por someter al Málaga desde el inicio. Durante la primera mitad, los rojiblancos fueron el equipo más incisivo, acumulando llegadas claras por bandas y situaciones de peligro en el área rival. Sin embargo, la falta de precisión en los metros finales volvió a ser una losa. Ni Arnaiz, ni Diocou, ni Sola lograron convertir las ocasiones generadas, mientras el portero malaguista Luca sostuvo a su equipo con intervenciones decisivas.

El Málaga, por su parte, fue creciendo con el paso de los minutos. Sin dominar el juego, supo resistir el empuje inicial del Granada y comenzó a encontrar espacios a la espalda de la defensa. El momento clave de la primera parte llegó con un penalti a favor del conjunto blanquiazul, una oportunidad inmejorable para adelantarse en el marcador. Chupe estrelló el balón en el larguero, dejando con vida a un Granada que se marchó al descanso con la sensación de haber perdonado demasiado.

Tras el paso por vestuarios, el guion se mantuvo. El Granada monopolizó la posesión y encerró al Málaga en su campo, acumulando llegadas constantes y obligando a Herrero a intervenir en varias ocasiones. El equipo de Pacheta movió el banquillo buscando frescura ofensiva, pero ni siquiera los cambios lograron romper la muralla visitante. Cada ocasión desperdiciada aumentaba la sensación de que el partido podía escaparse en cualquier detalle.

Y ese detalle llegó en los minutos finales. En una de las pocas transiciones limpias del Málaga, un balón filtrado a la espalda de la defensa dejó solo a Larrubia, que no acertó en el primer mano a mano, pero sí en el rechace. El gol en el minuto 86 silenció Los Cármenes y confirmó una máxima tan antigua como vigente en el fútbol: quien perdona, acaba pagando. El Málaga, que había sufrido durante gran parte del encuentro, golpeó en el momento exacto.

Los últimos minutos fueron un ejercicio de resistencia del conjunto visitante y de desesperación para el Granada. Ni con centros laterales ni con empuje final lograron los locales encontrar el empate, certificando una derrota especialmente dolorosa por el desarrollo del partido. El pitido final dejó sensaciones opuestas: frustración en el Granada y euforia contenida en un Málaga que se permite soñar seriamente con el ascenso directo.

Para el Málaga, esta victoria supone mucho más que tres puntos. Ganar un derbi fuera de casa, en un escenario exigente y tras resistir durante tantos minutos, refuerza la creencia del grupo y su candidatura a los puestos altos de la clasificación. Larrubia se erigió como el héroe inesperado, simbolizando la eficacia de un equipo que sabe sufrir y castigar.

En el lado contrario, el Granada vuelve a mirarse al espejo. El rendimiento fue alto, pero el resultado no acompañó, una constante que empieza a convertirse en preocupación. La sensación de dominio sin premio deja al equipo tocado anímicamente y obliga a mejorar de forma urgente la eficacia ofensiva si quiere aspirar a objetivos mayores en el tramo final de la temporada.

El derbi andaluz se tiñó de blanquiazul, no por juego, sino por contundencia, y confirmó que en esta categoría los detalles marcan la diferencia entre soñar y lamentarse.