A 6 de agosto de 2026
El Sevilla FC continúa ajustando su estructura deportiva en plena planificación del nuevo curso, y uno de los movimientos más significativos afecta a la portería. Alberto Flores, guardameta formado durante más de una década en la carretera de Utrera y capitán del filial, está a punto de cerrar su etapa en Nervión para iniciar una nueva aventura en el Granada CF. Su salida, más que un simple traspaso, refleja el momento de transición que vive la cantera sevillista y la necesidad de abrir caminos a quienes buscan minutos en el fútbol profesional.
Flores, natural de Fuentes de Andalucía, ha sido uno de los proyectos más sólidos de la fábrica nervionense. Desde benjamines ha escalado cada categoría con una mezcla de liderazgo, regularidad y madurez competitiva que lo convirtió en referencia del Sevilla Atlético. Sin embargo, el escenario actual en la portería del primer equipo ha terminado por empujarle hacia una decisión inevitable: buscar continuidad lejos de Nervión.
La operación con el Granada se ha construido bajo una fórmula que el Sevilla ha utilizado en otros casos recientes. El guardameta saldrá sin coste de traspaso, pero el club conservará un 40% de una futura venta, asegurándose así una protección económica en caso de que el jugador explote en el fútbol profesional. La negociación está cerrada en todos sus términos y solo resta la firma para que el movimiento sea oficial.
La salida de Flores responde a un contexto muy concreto: el overbooking en la portería. La llegada de Fran González, procedente del Real Madrid, ha modificado por completo el reparto de roles. El joven guardameta leonés aterriza para competir directamente por el puesto, mientras que Odysseas Vlachodimos mantiene la titularidad indiscutible bajo las órdenes de Luis García Plaza. Con ese panorama, el margen de minutos para Flores se reducía prácticamente a cero.
La dirección deportiva, encabezada por José Ignacio Navarro, ha optado por una solución que equilibra dos necesidades: liberar espacio en la estructura y, al mismo tiempo, preservar parte del valor del jugador. El Granada, inmerso en la construcción de un proyecto con ambición en el fútbol profesional, ofrece a Flores un escenario ideal para crecer y demostrar que su etapa en el filial sevillista fue solo el comienzo.
Para el guardameta, el movimiento supone cerrar un ciclo emocional y deportivo que comenzó siendo un sueño infantil y terminó convirtiéndose en responsabilidad y liderazgo. Para el Sevilla, es una decisión estratégica que encaja en su modelo de cantera: permitir que los jugadores que ya han completado su formación encuentren oportunidades reales de competir al máximo nivel, sin perder de vista su evolución futura.
El desenlace está a un paso de hacerse oficial. Y mientras el Granada ultima los detalles, Alberto Flores se prepara para iniciar una etapa que puede marcar su consolidación definitiva en el fútbol profesional.






Más historias
Djibril Sow deja el Sevilla FC y firma por el Genoa tras 100 partidos en Nervión
El Sevilla FC acelera por Robbie Ure en plena batalla con Hoffenheim y Lyon
El Sevilla acelera las inscripciones y encara el mercado con margen salarial para rematar la plantilla