A 14 de julio de 2026
El calendario de LaLiga ha dado un giro inesperado antes incluso de que ruede el balón. El duelo entre Valencia CF y Real Betis, previsto inicialmente para la primera jornada del campeonato, no se disputará en su fecha original. LaLiga ha decidido retrasar el encuentro al 25 de agosto, una modificación que responde a los ajustes que la organización está realizando para garantizar los 21 días mínimos de descanso que recoge el convenio con la AFE.
La idea ya había sido adelantada por Javier Tebas: la primera jornada podía dividirse en dos bloques para respetar los periodos de vacaciones de los futbolistas. El estudio realizado por LaLiga concluía que era viable repartir los partidos entre el fin de semana del 14 de agosto y varios días intersemanales. Y así ha ocurrido. El Valencia‑Betis, uno de los choques más atractivos del arranque liguero, queda desplazado a un martes, encajado entre la segunda y la tercera jornada.
El cambio afecta directamente al estreno de Mestalla, que afronta su última temporada de vida útil antes del traslado al nuevo estadio. El coliseo valencianista no abrirá sus puertas en la primera fecha, sino en la segunda, cuando el Valencia reciba al Celta de Vigo el sábado 22 de agosto a las 19:30 horas. Por su parte, el Betis jugará ese mismo fin de semana en casa ante la Real Sociedad, el viernes 21 a las 21:00 horas.
La reubicación del Valencia‑Betis no solo altera la planificación deportiva de ambos equipos, sino que también marca el tono de una temporada que comienza con ajustes, negociaciones y un calendario que se mueve para cumplir con las exigencias laborales del fútbol profesional. El 25 de agosto será, finalmente, el día en que Mestalla viva su primer gran partido del curso, con dos equipos que llegarán ya rodados y con una jornada de competición en sus piernas.






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