El conjunto de Maximiliano Allegri es el décimo equipo más goleador del campeonato, décimo segundo equipo con mejor porcentaje de gol por partido (5,8) y decimotercero en cuanto a lanzamientos a portería (4 por partido). Números que hablan a las claras de una falta de gol clara en la delantera de los azzurri. El conjunto napolitano no hizo nada para remediar esa falta de gol el pretérito verano.
Todo recae en Hojlund
El delantero danés fue el año pasado ya el máximo goleador de los napolitanos. Aunque también salió realmente señalado, tanto él como sobre todo un estilo de juego que no viene beneficiando al futbolista nacido en Copenhague.
Lejos de ser un cazador de balones nato, los puntos fuertes del futbolista residen en hacerse fuerte de espaldas y ayudar al equipo a llegar desde segunda línea. Conceptos que le privan en la mayoría de ocasiones de tirar a portería y, por ende, tener mayor probabilidad de marcar.
Los esquemas donde han metido al futbolista han ahogado su juego. Sí ha visto portería, fabricando las jugadas o rematando un pase de su rival pero, la mayoría de veces ante defensas bien plantadas -se vio ante Bologna o Arsenal-, al jugador le cuesta realmente encontrar el hueco de cara a encarar al portero. Dado que, además de intentar buscar portería, también intenta implantar ese gran juego de espaldas que posee. Por lo que intentar hacer todo a la vez está llevando a los napolitanos a no tener un goleador al uso.
Este año ya lleva dos goles, en las dos derrotas ante Como e Inter. Pero no es más que un hecho que el jugador se encuentra en una situación similar al año anterior, donde no está marcando tanto como posiblemente podría estando acompañado de otro futbolista que le quitase tareas de ataque, le fijase centrales o abrirse espacios de cara al campo abierto. Pese a las necesidades y la capacidad de generar el danés, cuya finura le hace abarcar mucho terreno y su físico saber combatir a los centrales, el Napoli no ha acompañado a uno de sus jugadores franquicia. Manteniendo lo que tenía en casa, lo cual está sembrando dudas.
Lucca, en el ojo del huracán
Las oportunidades están para darlas, aunque son arriesgadas cuando la persona a la que buscas dárselas no te ha dado motivos para ello. Con Lorenzo Lucca en Nápoles ocurre eso. Al punto que en ninguno de los partidos de Serie A, Allegri se ha dignado a poner a sus dos delanteros juntos a pesar que el equipo no es que sea el máximo artillero de los clubes arriba y, posiblemente, con otro delantero los números arriba igual mejorarían
Pero lo de Lucca es un caso extremo en el Napoli. El futbolista, que despuntó en Udine con 23 goles en 2 temporadas, fue comprado por 35 millones. Una verdadera apuesta que al club de ADL le salió realmente mal. En dos años no ha llegado a las 30 apariciones, por el simple hecho que el nivel mostrado no ha sido el esperado. Solo dando 2 goles y mostrando carencias con balón que han llevado tanto a Allegri como a Conte a rehusar de él y velar por juego de extremos. Además de una cesión en el City Ground donde solamente jugó en 9 partidos.
El futbolista se ha vuelto tendencia tras el último partido. Concretamente tras intentar irse en carrera, acabando por trastabillarse con el balón. Clara referencia a cómo está hoy el jugador en cuanto a coordinación y posiblemente confianza y rodaje.
Allegri ha mostrado en los minutos al jugador su confianza, no sumando en ningún partido más de 20 minutos jugados. A las claras de la falta de un «vice Hojlund» en el que confíe el técnico de Livorno. Por lo demás, el jugador ha mostrado físico, pero ni mucho menos certeza en movimientos ni con balón.
Problema extremos y estar lejos del área
Si tus delanteros no suman, intentas recurrir a tus extremos. Pero el Napoli ello tampoco lo puede hacer. Sumándose a ello que el conjunto de Allegri es un equipo que pasa gran parte de su partido buscando retener el balón y en posiciones más lejanas al área rival -aunque eso no quita que, cuando sus delanteros han tenido de cara a portería, en muchas ocasiones el acercamiento no ha sido fructífero-
Los 4 tiros por partido hablan por si solos. El equipo no es certero como debería y le está penalizando (10 y 11 goles menos que los equipos en cabeza). Quedando más que en el punto de mira un mercado muy irregular al igual que el nivel de otros futbolistas que no son los puntas, donde entran nombres como el del propio Politano o Alisson Santos. Los dos jugadores con los que más está optando Max para acompañar a Hojlund.
La capacidad de decisión de ambos está privando al equipo partenopeo de ser más certero. En Champions tanto Politano en puntería como Santos en la toma de decisión, bajaron el porcentaje de gol, que ya de por si está costando subir a causa de la cuestión atacante.
Ahora el entrenador toscano ha añadido a Lang a la rotación ante la necesidad del equipo. Futbolista eléctrico que vino de hacer grandes números en la Eredivisie estancándose en un Nápoles que de mientras hasta la próxima ventana de fichajes, deberá hacer gol con lo que tiene.






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