El conjunto de Mestalla tan solo suma 4 goles en lo que va de curso. Solo el Málaga (3 tantos) está por debajo del club de Mestalla, que posee un porcentaje de gol de 0,6 por partido y no llega a chutar más de 3 veces por encuentro (2,7). Hugo Duro, el más cuestionado en este inicio, sin gol desde el mes de mayo.
El mercado deja señas en el juego
El Valencia tenía la obligación de hacer un mercado acorde a lo que se exigió desde final de temporada, pero no lo hizo. El pensamiento de ir a Europa se fue diluyendo con el paso de las semanas, hasta llegar al parón de selecciones con el equipo en la zona baja de la clasificación, mejores sensaciones aunque sin acabar de conseguir resultados buenos encadenados.
Una de las premisas de cara al mercado estival no era otra que la de firmar un delantero que pudiese ayudar a mejorar las cifras goleadoras de Sadiq y Hugo Duro. Dos delanteros realmente «curiosos», a los que les cuesta hacer gol y que el Valencia padeció en carnes la pretérita campaña. No llegando a sumar más de 50 goles en todo el curso. Por ello que el club, el fichaje del punta lo necesitaba más que cualquier otro refuerzo.
Pese a ello, el Valencia no firmó ni un solo delantero. Ni siquiera meditó la opción de gastar dinero en uno como sí hizo en otras posiciones. Que Hugo Duro viniese de superar la cifra de 10 goles durante las pretéritas temporadas y Sadiq implantase su volcánico juego, llevó al club a no pagar en dicha posición. Error que se ha visto plasmado en la jornada 7, donde el club solo lleva 4 goles y mismamente Sadiq está lesionado.
El mercado volvió a ser de suspenso para el club. Mal organizado y buscando piezas a última hora que no solucionaban ni mucho menos el problema. Apareciendo Aimar Blázquez como opción más remota de la mano del técnico del filial, dando un gol en el último encuentro que llevará a Aguirre a tener que decidir si es suficiente para una rotación tan pobre.
Duro, señalado (otra vez)
O le amas o le odias. Así es Hugo Duro, un delantero que, digámoslo, no es el delantero más goleador, tampoco el que más aporta de espaldas ni el que mejor crea juego. Pero ha sido el único que ha superado estas últimas campañas los 10 goles con el Valencia, que han servido y no poco para que el conjunto de Mestalla pueda tener más fácil eso de mantener la categoría.
Duro no ha llegado a los 50 goles con el Valencia. Habiendo disputado más de 160 partidos. No pudiendo verse mejor la clase de delantero centro que posee el Valencia y un fiel reflejo de lo que es actualmente el club en cuanto a ambición. Donde un delantero de más prestaciones no cabe. Aunque para lo que se ha ido exigiendo el club, el futbolista de Getafe no ha desentonado.
Esta temporada se esperaba un paso adelante de todos los jugadores a los que el club rehusó vender, uno de ellos, el propio Hugo Duro que está dando de hablar por lo negativo. Solo 5 tiros a portería, 21 duelos ganados o solo 14 toques en área de oposición. Además de poco aporte en la creación del juego -si ya al Valencia le costaba lo suyo llegar a portería del rival. Números que han dejado al getafense en una delicada situación, de esas que se ha acostumbrado a vivir en Valencia y que él mismo se ha ganado a base de lo poco partícipe que puede llegar a ser en muchos partidos.
Siendo la llegada de Aguirre, un ultimátum y aviso a navegantes como él, los cuales se han ganado esa fama que solo participan «activamente» cuando el viento les corre a favor (en este contexto, nuevo entrenador)
Aimar llama a la puerta
En su último servicio como entrenador inquilino del Valencia CF, Óscar Sánchez no ha dudado de confiar en los «suyos» para intentar remediar la complicada situación que vive el conjunto de Mestalla. Mayol u Otorbi han sido tendencia estos últimos dos encuentros con una participación más que palpable ante la necesidad del conjunto valencianista de probar algo más sobre aquello que parece caduco (una plantilla sin ideas y estancada)
Otro que también ha visto la puerta del primer equipo con Sánchez es Aimar Blázquez. Espigado delantero que en categorías inferiores del club de Mestalla, devoraba porterías rivales y poseía unos registros que presagiaban un salto al primer equipo tarde o temprano. Uno que se ha hecho esperar a finales del mes de septiembre ante el «no» no pronunciado de Carlos Corberán de cara. alinear a futbolistas jóvenes, a diferencia de un Sánchez que sí le dio la oportunidad.
Aimar «vio» portería (fue concedido el gol al Beitia) pero enseñó que es un goleador también de área, de encontrar el espacio idóneo e inteligente además de tener un físico espigado. Su futuro como el de muchos jugadores jóvenes que todavía no han debutado (casos como el de Jaume Durà), están por verse ahora mismo ante la llegada del entrenador mexicano. Aunque, con le momento que vive la zona de ataque del Valencia sin Sadiq y casi sin Hugo Duro (por su bajo rendimiento), la continuidad del ariete, al igual que la de Mayol u Otorbi, no parece tan descabellada.






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