El jerezano sigue sin asentarse tras varias temporadas en el primer equipo
El inicio de temporada del Sevilla FC, en comparación con las anteriores, está siendo excelso. Gracias al trabajo de José Ignacio Navarro en este mercado de fichajes, el equipo ha subido el nivel en la mayoría de las posiciones del campo, y el mediocampo es una de las zonas principalmente afectadas, para bien.
Los fichajes de Fofana y Kochorashvili han elevado la sala de máquinas del conjunto hispalense a un nivel superior. Sin embargo, no todo son buenas noticias, y es que esta subida de nivel tiene un gran damnificado: Manu Bueno.
La estrella de la cantera del Sevilla FC por años
Manu Bueno, nacido el 27 de julio de 2004, comenzó dando sus primeros pasos en el fútbol en un equipo de su ciudad natal, el Marianistas.
Pronto comenzó a destacar y el Sevilla se fijó en él, que lo acabó incorporando a su cantera, en la que muy rápidamente fue quemando etapas. El centrocampista se convirtió en un jugador a tener en cuenta a futuro dentro de la infraestructura del club, y fue en su último año de juvenil, en la temporada 2022-2023, cuando dio el gran salto.
Cuando lo natural es jugar en el juvenil División de Honor, o en su defecto, jugar en este caso, en sénior con el Sevilla «C» para comenzar a tener bagaje con los mayores, Manu Bueno saltó directamente al Sevilla Atlético, en el que consiguió hacerse un fijo en los onces y ascender de manera destacada a Primera Federación, tercera categoría del fútbol español.
El potencial del joven de 18 años por aquel entonces no había pasado por alto dentro del seno del Sevilla FC, y ese mismo año realizó su debut con el primer equipo, con el que ya estaba siendo un habitual en sus convocatorias. Lo hizo contra el Real Madrid, y cuatro días más tarde, pudo vivir en primera persona la consecución de la última Europa League del cuadro nervionense.
Una estrella apagándose paulatinamente
Durante las dos siguientes campañas, el club decidió mantener un plan conservador respecto a su progresión, priorizando sus minutos en el filial para seguir cogiendo rodaje. Es así como fue a caballo entre filial y primer equipo, si bien es cierto que con los grandes actuaba a cuentagotas.
Cada salto al campo por parte del jerezano alegraba al aficionado sevillista, que veía cómo la cantera no se perdía por el camino en una etapa tan convulsa del club a nivel deportivo e institucional, llegando el culmen en un Sevilla FC-RC Celta de Vigo. Era el último partido de un tal Jesús Navas. El encuentro se saldó con una victoria del Sevilla FC por un único 1-0 y el tanto fue de Manu Bueno. No podía haber mejor escenario que despedir a una de las mayores leyendas de la entidad con una victoria cuyo gol lo marque un canterano que genera ilusión en el club.
Sin embargo, la alegría y esperanza por el joven centrocampista fue, poco a poco, tornándose en desesperación, pues, a pesar de recibir dorsal del primer equipo, sus minutos eran residuales, y sus actuaciones, las pocas veces que saltaba al campo, pobres. Es por eso que comenzó a generarse dudas en torno a su nivel.
En la recta final de la última campaña e inicio de la presente, la situación de Manu Bueno en el Sevilla FC es totalmente crítica. Un canterano que ha perdido fuelle, no se ha asentado en el primer equipo y se ha quedado sin hueco tras los nuevos fichajes. Y, para colmo, la afición ya no confía en él. Incluso, en verano se rumoreó con la rescisión de contrato.
¿Qué ocurre con Manu Bueno?
¿Tiene realmente Manu Bueno el nivel suficiente para el Sevilla FC?¿Será capaz de darle la vuelta a la situación?¿Podrá relanzar de algún modo su carrera?






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