10 de enero de 2026
El Real Betis logró un empate agónico en su visita al Carlos Tartiere, un 1-1 que sabe a alivio más que a premio para un equipo que volvió a mostrar sus carencias defensivas y su falta de control en fases clave del encuentro. El Real Oviedo, colista pero competitivo, firmó un partido serio y llegó a soñar con una victoria que se le escapó en los minutos finales tras el tanto de Giovani Lo Celso, validado después por el VAR.
Alineaciones y contexto
El encuentro arrancó con un ambiente frío, diez grados en Oviedo, y con la obligación del Betis de sumar para no perder comba en la lucha europea. Pellegrini apostó por un once ofensivo con Valles bajo palos; Ángel Ortiz, Bartra, Valentín Gómez y Junior Firpo en defensa; Fornals, Marc Roca y Lo Celso en la medular; y un tridente formado por Antony, Aitor y Cucho Hernández.
El Oviedo, por su parte, presentó un bloque compacto con Aarón Escandell en portería y un centro del campo muy físico con Sibo, Colombatto e Ilyas Chaira, este último protagonista del primer gol del partido.
Desarrollo del partido
La primera mitad dejó una sensación inquietante para el Betis. Aunque Cucho Hernández fue el más activo y llegó a estrellar un balón en el larguero, el conjunto verdiblanco sufrió atrás y permitió hasta cuatro llegadas claras del Oviedo, que explotó las dudas defensivas béticas.
Antony volvió a pasar desapercibido y Lo Celso no logró asumir el mando del juego. El Betis no tuvo control, perdió demasiados balones y permitió que el colista creciera en confianza. El 0-0 al descanso parecía más mérito de Valles que del sistema defensivo.

Cucho Hernández
Segunda parte
La segunda parte confirmó los temores. El Betis salió con la misma fragilidad y el Oviedo lo aprovechó: Ilyas Chaira abrió el marcador en el minuto 64 tras una acción en la que la defensa bética volvió a quedar retratada. El Tartiere estalló y el Betis, lejos de reaccionar, se desordenó aún más.
Pellegrini tardó en mover el banquillo y el equipo lo pagó. El Oviedo, pese a su inferior calidad individual, fue más intenso, más claro en sus ideas y más decidido en cada duelo.
A diez minutos del final, el Betis introdujo cambios buscando un golpe de efecto. Entraron Ricardo Rodríguez y Chimy Ávila, mientras Cucho —el mejor del Betis hasta entonces— se marchaba con molestias.
Y cuando el partido parecía perdido, llegó el milagro: un centro de Antony al área fue desviado lo justo por Lo Celso para batir a Aarón y poner el 1-1 en el minuto 83. El VAR revisó la acción, pero el gol subió al marcador.
El Oviedo no se rindió y tuvo una ocasión clarísima en los últimos minutos, obligando a Valles a intervenir. Pero la jugada más increíble llegó en el descuento: Riquelme, completamente solo tras un pase de Bellerín, mandó el balón por encima del larguero cuando tenía toda la portería para él.
El Betis respiró aliviado. El Oviedo lamentó no haber cerrado un partido que tuvo en su mano.
El 1-1 final deja sensaciones opuestas: el Oviedo suma pero sigue hundido en la tabla, mientras que el Betis evita una derrota dolorosa pero confirma que atraviesa un momento preocupante, especialmente en defensa y en la gestión de los partidos fuera de casa.
Real Oviedo 1 – Real Betis 1. Y gracias.

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