10 febrero, 2026

eldiariodeportes.es

PERIODICO DIGITAL DEPORTIVO PETENECIENTE AL GRUPO EMPRESARIAL BRAND LEADER COMUNICACION CIF B90418948 DIRECTOR GENERAL JAVIER SERRATO CALLE ANTONIO MACHADO LOCAL 5 -A 41927 MAIRENA DEL ALJARAFE TLFNO 600 844 934 direccion@eldiariodeportes.es

Fidalgo deslumbra en su primer partido y revitaliza el juego del Betis

A 10 de febrero de 2026

Álvaro Fidalgo necesitó muy poco tiempo para demostrar que su llegada al Betis no es un simple movimiento de mercado, sino una apuesta estratégica que puede alterar el funcionamiento del equipo en la recta final de la temporada. Su primera titularidad en Liga dejó una sensación inequívoca: el centro del campo verdiblanco ha ganado un futbolista capaz de ordenar, acelerar y corregir con una naturalidad que sorprende para alguien recién aterrizado.

El asturiano, que llega a Primera División con una madurez poco habitual en un debutante, se movió por el Metropolitano con la tranquilidad de quien lleva meses integrado en el sistema de Pellegrini. Su precisión en el pase, su capacidad para ofrecer líneas de apoyo y su lectura de los espacios interiores permitieron al Betis recuperar una circulación más limpia, algo que el equipo venía echando en falta en los últimos encuentros. No fue casualidad que terminara entre los jugadores con más pases completados del partido, un dato que confirma su influencia inmediata en la estructura del juego.

Pero su aportación no se limitó a lo técnico. Fidalgo mostró un compromiso defensivo que sorprendió incluso a quienes ya lo conocían de su etapa en México. Se incrustó entre líneas cuando el equipo lo necesitó, presionó con criterio y ayudó a cerrar pasillos interiores que el Betis había sufrido en jornadas anteriores. Esa mezcla de sacrificio y creatividad es precisamente lo que Pellegrini llevaba meses reclamando para equilibrar un centro del campo que había perdido consistencia.

El impacto emocional también fue evidente. El Betis venía de un golpe duro en Copa, y la presencia de Fidalgo aportó serenidad en un contexto que exigía personalidad. Su manera de pedir la pelota, de asumir responsabilidad y de conectar con los jugadores más ofensivos transmitió una sensación de control que el equipo no había mostrado en semanas. En América ya era conocido por su capacidad para liderar desde la discreción, y en su estreno en LaLiga volvió a demostrarlo.

El club lo firmó con un contrato largo, convencido de que su crecimiento aún no ha tocado techo. Su debut confirma que no se trata de un jugador de transición, sino de un perfil capaz de marcar diferencias desde el primer día. Si mantiene este nivel, el Betis habrá encontrado no solo un refuerzo, sino un nuevo eje sobre el que construir su juego.

El “efecto Fidalgo” no es una exageración. Es la constatación de que, a veces, un futbolista encaja tan rápido que parece que siempre estuvo ahí. Y en Heliópolis ya empiezan a intuir que este puede ser solo el comienzo.