Lesiones de futbolistas antes de comenzar la temporada han mermado desde primera hora el rendimiento del plantel al completo
El Málaga CF no ha comenzado la temporada de la mejor manera. El conjunto boquerón se ha marchado al parón de selecciones en una situación de lo más preocupante. Actualmente, tras las primeras siete jornadas de campeonato liguero, marchan colistas con 3 puntos, y esas unidades no se tratan de una victoria, sino de tantos empates. Es decir, que para encontrarse con una victoria del conjunto malaguista, habría que remontarse hasta 2018, el año que descendieron y comenzó el calvario para de los de la Costa del Sol, pues desde su vuelta a La Liga EA Sports aún no han conseguido sumar de 3.
Es un hecho que futbolistas de la talla de Larrubia o Chupe aún no han demostrado de qué pasta están hechos, si bien es cierto que ya han dejado algún que otro signo de lo que pueden ser. Sin embargo, el nivel actual de los futbolistas no es suficiente, y así lo avalan los resultados, que se acaban reflejando en la clasificación.
No obstante, no todo se puede atribuir a un insuficiente desempeño de los futbolistas sobre el césped, pues también hay otros factores que influyen en consonancia a la hora de precisamente rendir dentro del terreno de juego. En este caso, un problema que ha comenzado a lastrar muy pronto al Málaga CF son las lesiones.
Las lesiones, un quebradero de cabeza para el Málaga CF
Desde muy temprano, incluso antes de empezar oficialmente la temporada, el Málaga ha tenido infortunios con sus futbolistas. Y cuando uno habla de infortunios, no se trata de lesiones musculares, que pueden hacer que el futbolista se pierda entre uno y cuatro partidos. En este contexto nos referimos a bajas de larga duración, y en varios casos, sensibles.
La más influyente de todas, probablemente sea la de Fernando Calero. Procedente del RCD Espanyol, el de Boecillo volvía al Málaga para liderar la zaga en su vuelta a Primera División. Sin embargo, el debut del central de 31 años tendrá que hacerse esperar, ya que sufrió una fractura de costilla en los preparativos del curso, lo que le ha llevado a perderse los primeros partidos de liga.
De hecho, no es la única baja de media-larga duración que los malaguistas, y es que Diego Murillo, parte fundamental del ascenso, sufrió una rotura de ligamento cruzado, que lo tendrá apartado durante, mínimo, la mitad de la temporada.
La rodilla, una constante
Al Málaga CF le ha mirado un tuerto. Si ya de por sí las lesiones son varias, lo más grave es el tipo de ellas que han sufrido sus futbolistas, y es que la gran mayoría han sido por lesiones de rodilla.
Julen Lobete y Aarón Ochoa cayeron a las par. El ex de la Real sufrió una rotura de ligamento cruzado que lo mantendrá alejado de los terrenos de juego por lo que resta de temporada, y el canterano, por su parte, tiene afectado el menisco.
Son dos bajas sensibles, pues Julen era una de las principales alternativas en la delantera y Ochoa es una de las joyas de la institución.
De modo que, si la situación ya se antoja complicada, las lesiones acentúan la angustia, pues lo más preocupante es que entre todos los lesionados, hay afectados en todas las parcelas del campo, lo que dificulta la planificación de los encuentros, y por consecuencias, el desempeño de los jugadores.






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