Garcia Plaza cuenta con seis perfiles diferentes para reforzar la medular
El Sevilla ha encontrado en el centro del campo su zona de confort. En este inicio de temporada, la medular se ha convertido en el lugar donde el equipo gana metros, recupera confianza y, sobre todo, compite.
Luis García Plaza dispone de diferentes perfiles con los que contar para el medio campo, que le permiten cambiar de registro según se va desarrollando el partido, sin modificar la sintonía que está implantando en sus jugadores: intensidad, presión y capacidad para recuperar y mantener el balón.
Agoumé y Fofana: el músculo que sostiene al Sevilla
Agoumé aporta equilibrio a la medular. El francés ha asumido el papel de ancla que tira del equipo cuando el partido se pone difícil, además de poner orden dentro del campo lo que le permite a sus compañeros jugar con mayor libertad.
Su juego se está convirtiendo en primordial dentro del terreno. Está presente en las coberturas y recuperaciones, ocupando espacios y siendo incómodo para los contrarios. Su presencia y juego le transmite tranquilidad a sus compañeros en los momentos de pérdida de balón.
Su compatriota, Fofana, introduce otra marcha en el mediocampo. Más físico, más poderoso en el cuerpo a cuerpo y con capacidad para recorrer muchos metros. El centrocampista aporta músculo a la medular del Sevilla para disputar cada balón. Cuando el partido se pone difícil, Fofana se siente más cómodo.
Entre los dos representan la identidad que García Plaza quiere incorporar a este nuevo Sevilla: equilibrio y potencia.
Guridi, Kochorashvili, Manu Bueno y Nico Guillén: Más alternativas para el centro
Otro de los importantes es Guridi, un futbolista capaz de darle continuidad a la jugada y conectar líneas. Su presencia ofrece una alternativa cuando el Sevilla necesita bajar las pulsaciones y mantener los pases. Recuperar balones es importante, pero el mantenerlos e ir montando las jugadas es importante para conseguir llegar a la portería.
Kochorashvili, por su parte, aporta recorrido y energía. Es un centrocampista polivalente y ágil, capaz de aparecer en diferentes alturas, presionar, acompañar el ataque y volver a ocupar su posición. Sus cualidades permiten al mister cambiar la dinámica del equipo sin modificar la estructura planteada desde el inicio.
García Plaza ha demostrado en muchas ocasiones que tiene un ojo puesto en el filial. Uno de los habituales que sube al primer equipo es Manu Bueno. El canterano aporta diferentes cualidades al equipo: más pausa, más sensibilidad con la pelota y una capacidad de lectura de juego que ayuda al Sevilla cuando el encuentro exige calma y cabeza.
Otra de las juventudes es Nico Guillén. Representa el futuro del del centro del campo del Sevilla, que ya empieza a llamar a la puesta y aprovecha cada oportunidad que se le presenta para ganarse un hueco en el primer equipo.
El Sevilla ya ha demostrado que sabe competir. Sabe presionar. Sabe recuperar. Sabe disputar los partidos cuando el fútbol se convierte en una cuestión de intensidad y resistencia.
Ahora tiene que demostrar que también sabe mandar.






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